Juan Carlos Pérez Martínez, gerente de King Long España, cuenta a NEXOBÚS que 2025 ha sido un año de crecimiento sólido y apuesta por un 2026 más eléctrico, estable y con ayudas ágiles
La presencia de King Long en el mercado español se ha consolidado de forma clara durante 2025. Así lo cuenta a NEXOBÚS Juan Carlos Pérez Martínez, gerente de King Long España, quien destaca el crecimiento sostenido de la marca en el país, impulsado por la innovación tecnológica, la fiabilidad del producto y un compromiso firme con la sostenibilidad. La compañía encara 2026 con optimismo, pero también con demandas concretas para que la transición energética sea realista y llegue a todos los segmentos del sector.
Un año de expansión, fidelización y nuevos equipos para dar respuesta al mercado
“2025 ha sido un año de crecimiento y diversificación que ratifica la consolidación de King Long en el mercado nacional”, resume Pérez Martínez. La buena respuesta del mercado español, especialmente en el segmento de flotas, ha obligado a la empresa a dimensionar su estructura interna para mantener la calidad de servicio.
Se han incorporado nuevos profesionales en postventa, recambios y taller, con el objetivo de estar a la altura de las expectativas de los clientes y acompañar el aumento de la demanda con una atención técnica eficaz y cercana.
El crecimiento no ha sido solo en ventas. La compañía ha fortalecido su presencia comercial y técnica en diferentes zonas del país, apostando por una red más sólida y orientada a largo plazo.

2026: apuesta firme por la electrificación, ayudas ágiles y estabilidad para el turismo
Mirando al nuevo año, King Long define con claridad sus tres grandes deseos para el sector:
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Estabilidad en el turismo, motor clave para muchas empresas de transporte.
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Impulso decidido a la movilidad eléctrica, no solo en entornos urbanos, sino también en el transporte discrecional.
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Continuidad en los planes de renovación de flota, esenciales para mejorar la eficiencia, reducir emisiones y modernizar el parque móvil.
Pero para que esto sea viable, las administraciones deben actuar con rapidez. “Es necesario establecer un nuevo plan de ayudas que impulse la movilidad eléctrica en todo el sector y agilizar su aprobación y cobro por parte de los flotistas”, reclama Pérez Martínez. Desde King Long insisten en que la competitividad del transporte de viajeros depende de una transición real hacia modelos 100% eléctricos, y no hay tiempo que perder.
También hacen un llamado a dejar atrás la lentitud administrativa y a mantener la buena dinámica de renovación de flota, así como la creciente apuesta por tecnologías más limpias, que ha caracterizado al 2025.
Una advertencia al sector: quien no se electrifique en 2026, llegará tarde
En clave de tendencias, Juan Carlos Pérez lanza una recomendación directa: “En 2026, las empresas de transporte discrecional que aún no lo hayan hecho deben dar el paso e incorporar sus primeras unidades eléctricas”. Y añade que, más allá del tamaño de la empresa, es estratégico comenzar cuanto antes: entender la operativa diaria de un autocar eléctrico, adaptar las instalaciones de carga y adelantarse a la competencia.
Aunque las oportunidades son evidentes, el gerente de King Long no deja de lado los riesgos que podrían condicionar la evolución del sector en 2026. Entre ellos, menciona posibles episodios de inestabilidad política en España y un eventual aumento de la presión fiscal. Ambas variables, si no se gestionan con equilibrio, podrían frenar las inversiones y generar incertidumbre.




