Global Mobility Call fue presentado el pasado 10 de noviembre en la COP27 en Sharm El-Sheikh (Egipto), donde se subrayó su vocación internacional, y su interés por generar nuevas alianzas entre sectores tan diversos en esa cumbre. Ambas citas coinciden en el objetivo de impulsar el diálogo y las sinergias entre los actores de la economía de la movilidad sostenible, para juntos reducir las emisiones contaminantes causantes del cambio climático, así como mejorar la calidad de vida de las personas.
La COP27 celebrada del 6 al 20 de noviembre de 2022- abordó propuestas para transformar el sistema adaptadas a las diferentes zonas geográficas. Destacan algunas medidas relacionadas con el transporte, como aumentar la inversión en vehículos eléctricos e infraestructuras de movilidad sostenible. Asimismo, el impulso a ciudades y comunidades sostenibles, lograr la resiliencia climática, y desarrollar una agenda global para una transición y transformación justas, así como crear capacidad para desarrollar marcos políticos integrados y multimodales en los países de ingresos bajos y medios.
Como acciones concretas, en la Cumbre del Clima se planteó el aumento de la inversión en infraestructuras de transporte público multimodales, seguras, accesibles y cómodas (incluidas las infraestructuras para peatones y ciclistas) en los países de renta baja y media, así como una mayor asistencia técnica a países que tienen sus sistemas de transporte relacionados a sus objetivos de reducción de emisiones contaminantes. Las consultas realizadas a gobiernos y actores sociales identificaron como principales retos internacionales de este proceso el déficit de financiación; la escasa capacidad de elaboración y aplicación de políticas públicas; la falta de objetivos claros y creíbles; la dificultad para regular el transporte informal en los países del sur y el pensamiento aislado de cada uno de los sectores de la movilidad.




