El proyecto smartbus busca aliviar la carga de trabajo en un contexto de escasez de profesionales en Europa
La ciudad polaca de Gliwice ha aprovechado la celebración del primer Día Mundial del Transporte Público, el pasado 17 de abril, para poner el foco en uno de los grandes retos del sector: la falta de conductores. En este contexto, el operador Pkm Gliwice y la empresa Autonomous Systems han presentado una solución tecnológica que busca apoyar —y no sustituir— a los profesionales del volante.
Se trata del denominado smartbus, un sistema autónomo diseñado para operar dentro de cocheras y encargarse de movimientos repetitivos, como el traslado de vehículos entre zonas de aparcamiento, lavado o recarga.
Automatización al servicio del conductor
Lejos de plantearse como una alternativa al conductor, el proyecto pone el acento en mejorar sus condiciones de trabajo. “Si queremos mantener un servicio fiable, debemos mejorar las condiciones laborales, ya sea con nuevos roles o con soluciones que devuelvan tiempo a los conductores”, señaló Patryk Kostrzewski, responsable de gestión del transporte en Pkm Gliwice.
El sistema permite automatizar tareas que suelen realizarse al final de la jornada, cuando la fatiga es mayor, como maniobras, giros o posicionamiento de los autobuses en las instalaciones.

Un problema creciente en Europa
La iniciativa surge en un contexto de creciente escasez de conductores en el transporte por carretera. Según estimaciones del sector, actualmente existen más de 100.000 vacantes sin cubrir en Europa, una cifra que podría duplicarse en los próximos años.
“La falta de conductores ya se está convirtiendo en una falta de servicio”, advirtió Jan Gramatyka, co-director de Autonomous Systems.
Ante este escenario, soluciones como el smartbus buscan optimizar los recursos disponibles y hacer más atractiva la profesión.
Las cocheras, el primer paso hacia la autonomía
A diferencia de la conducción autónoma en entornos urbanos, aún limitada por su complejidad, las cocheras ofrecen un entorno más controlado y seguro para implementar estas tecnologías.
En estos espacios, los vehículos circulan a baja velocidad, sin pasajeros y dentro de áreas delimitadas, lo que facilita la introducción de sistemas automatizados con impacto inmediato.
Además, según estimaciones de operadores, las tareas dentro de cocheras pueden suponer entre 30 y 40 minutos diarios por conductor, tiempo que podría destinarse a descanso o a mejorar la operativa del servicio.
De la prueba a la operativa real
El proyecto piloto comenzó a finales de 2025 en las instalaciones de Pkm Gliwice, combinando desarrollo tecnológico con experiencia operativa real.
El objetivo es demostrar que este tipo de soluciones no son solo experimentales, sino que pueden integrarse en el día a día de las empresas de transporte.
Innovación para un sector en transformación
La iniciativa refleja una tendencia clara en el sector: utilizar la tecnología para reforzar el papel del conductor, mejorar la eficiencia y garantizar la continuidad del servicio.
En un momento en el que la movilidad urbana enfrenta retos estructurales, proyectos como este muestran que la innovación puede ser una aliada clave para construir un transporte público más sostenible, eficiente y centrado en las personas.