El Ayuntamiento busca mejorar las frecuencias, reducir los tiempos de espera y reforzar la conexión entre las cinco rutas ante el fuerte aumento de la demanda
El Ayuntamiento de Fuengirola, en Málaga, ha rescindido el actual contrato del servicio de transporte urbano y ha iniciado la licitación de uno nuevo para incorporar mejoras en su funcionamiento. El objetivo municipal es atender el crecimiento de la demanda y optimizar la conectividad entre las cinco rutas que componen la red.La alcaldesa de Fuengirola, Ana Mula, ha explicado que el nuevo contrato permitirá aumentar el número de autobuses urbanos y mejorar las frecuencias, con el fin de reducir los tiempos de espera y ofrecer un servicio más adaptado a las necesidades reales de vecinos y usuarios.
Más demanda y necesidad de mejorar el servicio
Mula ha recordado que hace tres años el Ayuntamiento puso en marcha una apuesta importante por el transporte público urbano, con un nuevo servicio, una flota híbrida renovada y gratuidad para las personas empadronadas en el municipio.
“Hace tres años hicimos una apuesta importante por el transporte público urbano. Un nuevo servicio, con una flota híbrida renovada y de uso gratuito para los empadronados. Eso es una realidad, pero el aumento de usuarios ha sido muy grande”, ha señalado la alcaldesa.Según ha indicado, ese crecimiento de viajeros ha obligado al Consistorio a replantear la gestión del servicio para reforzar la oferta disponible y mejorar la calidad del transporte público en la ciudad.
Una nueva licitación para reducir esperas
La alcaldesa también ha apuntado que la actual empresa concesionaria no ha cumplido las expectativas fijadas por el Ayuntamiento. “La actual empresa concesionaria no ha cumplido las expectativas y hemos tomado la decisión de rescindir el contrato y licitarlo nuevamente”, ha manifestado Mula.
Con la nueva licitación, Fuengirola busca un servicio más eficiente, con más vehículos, mejores frecuencias y una conectividad más ágil entre las rutas. La medida pretende responder al aumento de usuarios y reforzar el papel del autobús como alternativa real al vehículo privado en los desplazamientos urbanos.La decisión llega en un contexto en el que muchas ciudades están revisando sus modelos de movilidad para hacerlos más sostenibles, accesibles y prácticos. En Fuengirola, el reto pasa ahora por mantener el atractivo del transporte gratuito para empadronados, pero con una operación capaz de absorber la creciente demanda.