La federación solicita un paquete de ayudas directas desde octubre ante la subida del 80% del petróleo y denuncia que las petroleras han absorbido la rebaja fiscal del diésel
Fenadismer ha solicitado formalmente una reunión urgente con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa para consensuar un nuevo paquete de ayudas directas al carburante destinado al colectivo de transportistas. La federación reclama que estas medidas entren en vigor a partir del próximo mes de octubre, en un momento que considera especialmente crítico para el transporte por carretera.
La organización advierte de que el precio del petróleo ha registrado una subida del 80% desde comienzos de año, al pasar de los 60 dólares por barril a principios de enero a más de 110 dólares en la actualidad. Según Fenadismer, esta escalada de costes amenaza la viabilidad económica de miles de autónomos y empresas de transporte, un sector que considera estratégico para garantizar el abastecimiento y el funcionamiento de la economía.
Un cambio en el modelo de ayudas
Fenadismer exige un nuevo plan de apoyo basado en ayudas directas al sector del transporte y no en rebajas fiscales como las aplicadas hasta ahora. La federación sostiene que el sistema vigente no ha logrado aliviar la situación de los transportistas y denuncia que ha acabado beneficiando a las empresas petroleras.
La organización señala que la rebaja en el Impuesto sobre Hidrocarburos de 10 céntimos por litro, a la que habría que añadir otros 2 céntimos por la repercusión del IVA, debía aplicarse desde el pasado 1 de septiembre. Sin embargo, según Fenadismer, en lo que va de mes el precio del diésel no se ha situado en ningún momento por debajo del registrado el 31 de agosto.Para la federación, este comportamiento evidencia que las petroleras han absorbido en gran parte la bonificación fiscal dentro de sus márgenes comerciales, neutralizando el efecto positivo que la medida debía tener tanto para la ciudadanía como para el sector del transporte.
Costes récord y riesgo para el transporte
La subida del carburante llega en un contexto de fuerte presión sobre los costes de explotación. Para los transportistas, cada incremento del diésel tiene un impacto directo en la cuenta de resultados, especialmente en el caso de pequeñas y medianas empresas y trabajadores autónomos, que cuentan con menos margen para absorber subidas bruscas.Fenadismer considera inaplazable el diseño de un nuevo mecanismo de control y ayuda eficaz, transparente y realmente útil para el sector. La federación reclama que los fondos públicos destinados a proteger al tejido productivo lleguen de forma efectiva “al depósito de los camiones y autobuses” y no terminen convertidos, según denuncia, en beneficios extraordinarios para las grandes compañías energéticas.
La organización trasladará al Ministerio la necesidad de cambiar de forma radical el régimen de ayudas actual. Su objetivo es que el nuevo paquete permita compensar el impacto de los precios récord del crudo y evitar que el transporte por carretera quede atrapado entre unos costes crecientes y una capacidad limitada para repercutirlos de forma inmediata.Con esta petición, Fenadismer eleva la presión sobre el Gobierno para que adopte medidas específicas a partir de octubre. El mensaje de la federación es claro: sin un apoyo directo y bien diseñado, la subida del carburante puede comprometer seriamente la estabilidad de un sector esencial para la movilidad de mercancías y viajeros en España.