La federación reclama formación, subvenciones y agilización administrativa para evitar sanciones y garantizar la adaptación del sector antes de julio
La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer) ha solicitado al Ministerio de Transportes la adopción de medidas urgentes ante la inminente obligatoriedad del tacógrafo en vehículos ligeros de transporte internacional, que entrará en vigor el próximo mes de julio. La organización advierte de la necesidad de facilitar una transición adecuada para miles de profesionales del sector.
La nueva normativa, derivada del Paquete de Movilidad de la Unión Europea, obligará a los vehículos de entre 2,5 y 3,5 toneladas a incorporar este dispositivo. Sin embargo, a diferencia del transporte pesado, estos conductores suelen operar con permiso B y carecen de formación específica, lo que incrementa el riesgo de incumplimiento de la regulación.
Falta de formación y riesgo de sanciones
Desde Fenadismer alertan de que el desconocimiento sobre los tiempos de conducción, descanso y el uso del tacógrafo puede derivar en sanciones, afectando directamente a la viabilidad económica de autónomos y pequeñas empresas.
La federación subraya que este segmento nunca ha estado sujeto a exigencias como el certificado CAP, por lo que la adaptación a la nueva normativa supone un reto significativo en términos operativos y formativos.
La federación concluye que una transición ordenada permitirá cumplir con las exigencias europeas sin comprometer la actividad económica, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento de las normas de seguridad y competencia en el transporte internacional
Para afrontar esta situación, Fenadismer ha planteado un paquete de medidas estructurado en tres ejes principales. En primer lugar, la creación de una línea de ayudas para formación, que permita capacitar a los conductores en el uso del tacógrafo y la normativa vigente.
En segundo lugar, la aprobación de subvenciones para la instalación del tacógrafo inteligente de segunda generación, similares a las concedidas al transporte pesado en 2024, con el fin de aliviar el impacto económico de esta inversión.
Por último, la organización reclama la agilización de los trámites para la obtención de la tarjeta de tacógrafo, mediante la modificación de la orden ministerial actualmente en proceso, lo que permitiría a los conductores con permiso B solicitarla con antelación suficiente.
Adaptación justa y sostenible
Fenadismer insiste en que la adopción de estas medidas es fundamental para garantizar una adaptación justa del sector, evitando que la nueva normativa suponga una carga desproporcionada para los operadores de transporte ligero.
La federación concluye que una transición ordenada permitirá cumplir con las exigencias europeas sin comprometer la actividad económica, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento de las normas de seguridad y competencia en el transporte internacional.




