La patronal catalana advierte de que la inflación, los tipos de interés y el encarecimiento de la explotación condicionan la inversión y la renovación de flotas
Fecav muestra su preocupación por la creciente presión que la evolución de los costes de explotación está ejerciendo sobre las empresas operadoras de autobús y autocar de Cataluña. El encarecimiento de los servicios, los costes energéticos, la subida de los tipos de interés y el aumento de la inflación están afectando directamente a la estructura de costes de las compañías y limitando su capacidad de inversión.La patronal considera que esta situación llega en un momento especialmente sensible para el sector, marcado por el crecimiento de la demanda de movilidad en autobús y autocar y por la necesidad de seguir renovando flotas para avanzar en la descarbonización, mejorar la accesibilidad y garantizar servicios de mayor calidad.
Los costes crecen hasta un 8,8% en términos interanuales
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha publicado la nueva edición del Observatorio de costes del transporte discrecional de viajeros en autocar, correspondiente al número 46 y con datos a julio de 2026. El informe constata una aceleración de los costes durante este año.Entre enero y julio, el incremento se sitúa entre el 3,5% y el 6,5%, según la tipología de vehículo. En términos interanuales, el aumento alcanza entre el 7,1% y el 8,8%, una subida que Fecav observa con inquietud por su impacto directo en la actividad diaria de las empresas.
Esta evolución tiene una incidencia notable en un sector que exige una elevada intensidad de inversión. Las operadoras deben afrontar la renovación de sus vehículos y adaptar las flotas a nuevas exigencias ambientales y de calidad del servicio. Y ahí, la verdad, cada punto de coste adicional pesa: desde el combustible hasta la financiación de nuevo material móvil.El aumento de los costes financieros añade presión a las decisiones de compra. Según los datos recogidos por Fecav, el Euríbor a 12 meses ha experimentado un incremento durante las últimas semanas. El valor diario alcanzó el 3,374% el 16 de septiembre, mientras que la media provisional del mes se sitúa en torno al 3,17%, frente al 2,954% de agosto.
Tarifas y contratos ajustados a la realidad del sector
A la presión financiera se suma el avance de la inflación. Según los últimos datos del INE, el IPC interanual se situó en el 4,3% en agosto, siete décimas por encima del registro de julio y en su nivel más elevado desde febrero de 2023. Además, el grupo de transporte registró una tasa anual del 9,5%, principalmente por la evolución de los precios de los carburantes.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco alivian demasiado el escenario. Funcas prevé que el IPC cierre septiembre en el 4,9% y se mantenga por encima del 4% durante los meses siguientes, con una media anual del 3,6% en 2026. Este contexto incorpora, además, una elevada incertidumbre vinculada a la evolución de los precios energéticos.Para Fecav, la combinación de todos estos factores evidencia la necesidad de que la evolución real de los costes sea tenida en cuenta en la configuración y actualización de las tarifas y de los contratos de prestación de servicios, tanto en el ámbito público como en el privado.
La patronal catalana subraya que esta actualización resulta especialmente importante en un momento en el que el sector debe responder a una mayor demanda de movilidad, al mismo tiempo que intensifica inversiones para renovar flotas, reducir emisiones y ofrecer un transporte más accesible, sostenible e inclusivo.El mensaje de Fecav es claro: sin una adaptación de tarifas y contratos a los costes reales, la presión económica puede comprometer la capacidad de las empresas para seguir invirtiendo. Y, en un sector clave para la movilidad cotidiana y discrecional, esa tensión acaba afectando también al servicio que reciben los viajeros.