El informe de Itene destaca crecimiento del 33% desde 2018, emplea a casi 57.000 personas y señala seis retos clave para reforzar la resiliencia logística
La Dana como alerta para la resiliencia logística
El transporte terrestre de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana alcanzó en 2023 una cifra de negocio de 5.975 millones de euros, consolidándose como un pilar estratégico de la economía autonómica. Según el informe ‘Impacto del sector logístico por carretera en la Comunitat Valenciana’, elaborado por Itene junto a asociaciones y empresas del sector, esta rama del transporte representa aproximadamente el 4% del PIB valenciano y es esencial para sectores como la cerámica, automoción, alimentación y agricultura.
El documento subraya que el volumen de negocio del sector ha crecido un 33% desde 2018, emplea a casi 57.000 personas y mueve más de 277 millones de toneladas anuales. Asimismo, pone en valor la labor de FVET, ACTM y Fetrama, que han colaborado para identificar problemas estructurales y priorizar soluciones, desde la digitalización hasta la transición verde.
‘Queremos avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente, pero no podemos hacerlo sin las herramientas necesarias. Esta transformación requiere inversión y acompañamiento por parte de las Administraciones’
La Dana de octubre de 2024 evidenció la vulnerabilidad del sistema logístico valenciano ante fenómenos climáticos extremos, interrumpiendo rutas estratégicas, dañando infraestructuras y paralizando operaciones. Más del 98% de los transportistas se vio afectado, mientras que seis meses después, en la provincia de Valencia, el 45% del transporte seguía sufriendo las consecuencias.
Carlos Prades, presidente de FVET, destacó que esta crisis subraya la necesidad de protocolos de continuidad operativa, coordinación entre administraciones, industria y transportistas, y herramientas predictivas para anticipar disrupciones, fortaleciendo así la resiliencia del sector ante emergencias futuras.
Seis retos prioritarios para el transporte por carretera
El informe identifica seis grandes desafíos para consolidar el sector: digitalización, eficiencia operativa, escasez de conductores, trazabilidad, seguridad y transición verde. La baja digitalización y planificación ineficiente generan sobrecostes y pérdida de productividad, mientras que la falta de conductores cualificados amenaza la viabilidad a corto plazo.
Además, se señala la urgente necesidad de modernizar infraestructuras obsoletas y colapsadas, como el By-pass y la V-30, así como la reivindicación de una menor fiscalidad que ayude a las empresas a afrontar los retos sin perder competitividad.
En materia de sostenibilidad, el sector reclama ayudas para la renovación de flotas, más puntos de carga alternativos y flexibilidad para amortizar inversiones, condiciones esenciales para avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente, según remarcó Carlos Prades: “Queremos avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente, pero no podemos hacerlo sin las herramientas necesarias. Esta transformación requiere inversión y acompañamiento por parte de las Administraciones”.
Sector consolidado y resiliente
Entre 2018 y 2023, el número de empresas activas creció un 11,2% hasta alcanzar 18.977 compañías, con fuerte concentración en la provincia de Valencia (60%). Sin embargo, el 56% de las empresas no cuenta con asalariados y solo el 5% supera los diez empleados, lo que limita la capacidad de inversión y genera competencia basada en el precio.
El informe concluye que el transporte por carretera sigue siendo un eje vertebrador de la economía valenciana, sosteniendo la competitividad industrial y comercial, reforzando la cadena logística y conectando la producción con los mercados nacionales e internacionales. El sector afronta retos significativos, pero también oportunidades claras para consolidar su papel estratégico en la Comunidad Valenciana.





