Fedintra y Fandabus trasladan a la Junta de Andalucía la necesidad de revisar tarifas, crear un observatorio de costes específico y flexibilizar las condiciones de los contratos para garantizar la viabilidad del servicio
Contratos cortos y tarifas desactualizadas
El sector del transporte de viajeros por carretera en Andalucía ha solicitado a la Junta una revisión del modelo de transporte escolar con el objetivo de adaptarlo a la realidad económica que afrontan las empresas concesionarias. La Federación Independiente del Transporte de Andalucía (FEDINTRA) y la Federación Andaluza del Autobús (FANDABUS), junto a la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), han mantenido una reunión de trabajo con la Consejería de Educación y la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE) para plantear medidas que garanticen la continuidad y calidad de un servicio esencial para miles de alumnos andaluces.
Durante el encuentro, celebrado en Sevilla, las organizaciones empresariales expusieron el impacto del incremento de los costes de explotación, la escasez de conductores y mecánicos, el encarecimiento de los vehículos y los repuestos, así como la falta de actualización de las tarifas, factores que, aseguran, están comprometiendo la rentabilidad de las concesiones.
Fedintra y Fandabus valoraron positivamente la disposición mostrada por la Consejería de Educación para analizar las propuestas del sector, confiando en que el diálogo abierto permita avanzar hacia un modelo de transporte escolar más sostenible desde el punto de vista económico
Fedintra y Fandabus recordaron que la elevada adjudicación de contratos en los últimos años ha sido posible gracias al compromiso de las empresas, que han aceptado licitaciones de apenas cinco meses de duración y la aplicación de prórrogas obligatorias de contratos adjudicados en 2022 sin una actualización de precios acorde con el incremento del IPC.
Las federaciones subrayaron que resulta económicamente inviable amortizar la inversión que supone un autobús destinado al transporte escolar cuando la actividad efectiva se limita a unos 175 días al año, lo que dificulta mantener la sostenibilidad de las explotaciones.
Un observatorio específico para calcular los costes reales
Uno de los principales planteamientos trasladados a la Administración fue la creación de un Observatorio de Costes específico para el transporte escolar, al considerar que el sistema de referencia utilizado actualmente está basado en parámetros del transporte discrecional que no reflejan la realidad del servicio.
Las empresas explicaron que los cálculos oficiales toman como referencia recorridos anuales cercanos a los 75.000 kilómetros, mientras que los vehículos dedicados al transporte escolar realizan habitualmente entre 18.000 y 25.000 kilómetros al año, circunstancia que altera de forma significativa la estructura de costes.
Las organizaciones ofrecieron su colaboración técnica para el desarrollo de esta herramienta, una propuesta que, según indicaron, fue recibida favorablemente por el viceconsejero.
El sector también solicitó adaptar las condiciones de las futuras licitaciones a la disponibilidad real de vehículos existentes en el mercado. En este sentido, propuso recuperar el tramo de autobuses de hasta 25 plazas, sustituyendo el actual límite de 38 plazas, debido a la escasa oferta de este tipo de unidades.
Asimismo, Fedintra y Fandabus reclamaron una mayor flexibilidad en el régimen sancionador, de forma que las empresas puedan sustituir de manera puntual un vehículo por otro de su propia flota que reúna las mismas condiciones o incluso mejores prestaciones, sin enfrentarse a penalizaciones desproporcionadas.
Según las federaciones, el viceconsejero se comprometió a trasladar esta petición a la Consejería competente en materia de Transportes.
Durante la reunión, las organizaciones empresariales pusieron el foco en las dificultades que presentan las rutas escolares en zonas rurales o de baja densidad de población, donde los autobuses permanecen dedicados exclusivamente al servicio y no pueden compatibilizar otras actividades, incrementando los costes de explotación.
Por ello, solicitaron una revisión de las tarifas para estas rutas, así como un aumento de la compensación económica destinada a los vehículos adaptados para personas con movilidad reducida (PMR), proponiendo que alcance el 50% sobre la tarifa base.
Además, insistieron en la necesidad de revisar el sistema de prórrogas obligatorias aplicado a contratos firmados en 2022 sin actualización económica, una situación que, según denuncian, continúa generando importantes pérdidas para las empresas.
Compromiso para seguir dialogando
Fedintra y Fandabus valoraron positivamente la disposición mostrada por la Consejería de Educación para analizar las propuestas del sector, confiando en que el diálogo abierto permita avanzar hacia un modelo de transporte escolar más sostenible desde el punto de vista económico.
Las federaciones consideran que la actualización de los contratos, el reconocimiento de los costes reales del servicio y la adaptación de las licitaciones a las condiciones del mercado serán fundamentales para garantizar un transporte escolar seguro, eficiente y de calidad para los miles de estudiantes andaluces que utilizan este servicio cada día.