A medida que aumente la producción de hidrógeno y las inversiones en infraestructuras, los vehículos alimentados con hidrógeno se convertirán en una alternativa más sostenible que los vehículos eléctricos (VE).
Es posible que los VE no representen una alternativa eficaz a los vehículos con motor de combustión interna porque su potencial de emisiones depende de cómo se produzca la electricidad. Las limitaciones de los VE se ponen de manifiesto por la existencia de vehículos híbridos en muchos sectores comerciales.
Los autobuses, los trenes y los camiones están ampliamente disponibles como híbridos diesel-eléctricos, lo que demuestra que, con la tecnología actual, los VE no están a la altura de una solución de transporte masivo. Además, el hidrógeno se presenta como una alternativa a los vehículos eléctricos porque éstos utilizan baterías grandes, pesadas y caras que requieren metales de tierras raras como el cobalto, el níquel y el litio.
Aunque el hidrógeno requiere platino en el proceso de producción, sólo se necesita en los centros de producción y en cantidades mínimas. La investigación para encontrar una alternativa al platino también está en una fase avanzada. Los metales raros que se utilizan en los vehículos eléctricos son necesarios para todas las baterías de los mismos.
Ventajas innegables
Las ventajas que tienen los vehículos de hidrógeno sobre los eléctricos son las siguientes
El hidrógeno puede ser bombeado utilizando la red existente de estaciones de servicio.
Los vehículos de hidrógeno pueden recorrer distancias más largas gracias a la densidad de su almacenamiento de energía.
Llenar el depósito de un vehículo de hidrógeno lleva unos minutos en comparación con los vehículos eléctricos, que tardan ocho horas.
Los principales fabricantes de automóviles, como BMW y Audi, están desarrollando prototipos de vehículos de pasajeros de pila de combustible de hidrógeno, además de sus coches de batería, como parte de los preparativos para eliminar los combustibles fósiles. Antes, los fabricantes japoneses Toyota, Nissan, Honda y la surcoreana Hyundai eran los únicos que desarrollaban e impulsaban los coches de pila de combustible de hidrógeno desde hace años. Además, China está ampliando su infraestructura de repostaje de hidrógeno, y la UE quiere construir más estaciones de servicio de hidrógeno para vehículos comerciales. El futuro de los vehículos de hidrógeno se prevé expansivo en función de los últimos avances.





