El crecimiento de las compras online impulsa nuevos modelos logísticos híbridos que combinan digitalización y experiencia operativa
Impacto directo en el transporte y la logística
El comercio electrónico ha provocado un profundo cambio de paradigma en el comercio nacional e internacional, transformando los hábitos de consumo y elevando de forma notable las exigencias logísticas de las empresas. Según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), en 2024 un total de 29,4 millones de personas compraron por Internet en España, lo que representa el 83,3 % de los usuarios de la red y supone la incorporación de más de 2,6 millones de nuevos compradores respecto al año anterior.
‘La digitalización de los transitarios ofrece ventajas tanto para los clientes como para las propias empresas, ya que implica una reducción de costes operativos de hasta el 25 %’
Este crecimiento sostenido del e-commerce tiene un impacto directo en el transporte de mercancías en España y en el conjunto de Europa. La presión sobre los costes, la necesidad de mayor visibilidad de los envíos y la demanda de procesos más ágiles y eficientes están acelerando la transformación digital del sector logístico y dando lugar a nuevos modelos operativos que buscan adaptarse a un mercado cada vez más exigente.
En este escenario conviven los transitarios tradicionales, las plataformas puramente digitales y una nueva generación de operadores híbridos que integran tecnología avanzada con una gestión logística experta. Un ejemplo de este nuevo enfoque es Cargoboard, startup alemana especializada en la digitalización del transporte por carretera, que responde a las nuevas necesidades del mercado.
Transitarios tradicionales y marketplaces digitales
Por un lado, los transitarios tradicionales o freight forwarders destacan por su amplio conocimiento operativo, la gestión integral del transporte nacional e internacional y la capacidad para resolver incidencias y mantener relaciones estables con los transportistas. Su servicio se caracteriza por la cercanía, la flexibilidad y la confianza, aunque en ocasiones puede resultar menos ágil desde el punto de vista tecnológico.
Por otro lado, los marketplaces digitales de transporte funcionan como plataformas de intermediación que permiten comparar precios, plazos y coberturas de distintos proveedores de forma rápida y autónoma. Aunque aportan facilidad de uso y velocidad, este modelo suele estar más orientado a la contratación que a la gestión operativa y al acompañamiento experto durante todo el proceso logístico.
El surgimiento del transitario digital
Las limitaciones de ambos modelos han propiciado la aparición del transitario digital, un enfoque que busca unir lo mejor de la tecnología con el control operativo y la atención personalizada. En este ámbito se posiciona Cargoboard, que no actúa ni como transitario tradicional ni como marketplace, sino como un operador híbrido con tecnología propia y gestión centralizada.
Su modelo permite digitalizar y automatizar procesos clave, ofreciendo a los clientes mayor transparencia sobre costes, plazos y estado de la mercancía, así como tracking en tiempo real, documentación digital y un interlocutor único durante todo el envío. Todo ello sin renunciar al componente humano, considerado eje central del servicio.
África Narbona, International Strategy Manager para España, Portugal e Italia en Cargoboard, destaca que “la digitalización de los transitarios ofrece ventajas tanto para los clientes como para las propias empresas, ya que implica una reducción de costes operativos de hasta el 25 %”. En este sentido, subraya que el objetivo de la compañía es combinar tecnología, eficiencia y sostenibilidad, manteniendo la cercanía, la personalización y el respaldo del equipo humano en un entorno logístico cada vez más complejo.





