La patronal del autobús pide revisar de forma extraordinaria los contratos públicos para garantizar la viabilidad del transporte de viajeros
El alza del combustible tensiona los costes del sector
La Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS) ha solicitado al Gobierno nuevas medidas urgentes para hacer frente al impacto de la crisis energética, agravada por la prolongación de la guerra con Irán y la escalada de los precios de los combustibles. La organización advierte de que las ayudas actuales resultan insuficientes y reclama, como prioridad, una revisión excepcional de los contratos públicos de transporte escolar, interurbano y urbano.
La patronal alerta de que la viabilidad económica de cientos de empresas del sector podría verse comprometida si no se adoptan mecanismos extraordinarios que permitan absorber el aumento de costes derivado del contexto geopolítico.
las ayudas aprobadas han sido positivas, pero se están quedando cortas ante un conflicto cada vez más prolongado, por lo que reclama decisiones urgentes para proteger tanto al tejido empresarial como a la continuidad del servicio público de transporte
Confebus subraya que desde el inicio del conflicto el gasóleo ha subido alrededor de 40 céntimos por litro, superando los 1,80 euros de media, mientras que el precio del gas natural se ha encarecido más de un 30%.
Este escenario ha elevado el peso del combustible del habitual 25-35% hasta cerca del 40% de los costes de explotación, a lo que se suma el incremento en partidas como neumáticos, lubricantes y otros insumos esenciales para la actividad.
La Confederación sostiene que la bonificación de 20 céntimos por litro y las ayudas vigentes ya no compensan la magnitud del impacto, especialmente en servicios sujetos a contratos públicos con tarifas cerradas.
Además, denuncia que los autobuses eléctricos han quedado fuera de algunas líneas de apoyo, una situación que, a su juicio, dificulta también la transición energética del sector.
Revisión contractual y nuevas ayudas para evitar riesgos
La principal demanda del sector es habilitar una revisión extraordinaria de los contratos públicos, de modo que puedan adaptarse al incremento excepcional de costes provocado por la crisis energética.
La patronal advierte de que, sin este mecanismo, muchos operadores podrían ver comprometida su sostenibilidad económica, pese a tratarse de servicios esenciales para la movilidad colectiva.
Junto a esta medida, Confebus propone ayudas directas de 1.500 euros por vehículo, reducción de cotizaciones sociales y una aceleración de los apoyos para renovar flotas con tecnologías más limpias, incluyendo vehículos híbridos, eléctricos y de biometano.
La Confederación también reclama corregir los efectos de la Ley de Desindexación, al considerar que limita la capacidad de adaptación de los contratos públicos en escenarios excepcionales como el actual.
Europa marca una vía de apoyo al transporte público
Confebus ha valorado además las medidas planteadas por la Comisión Europea a través del paquete “AccelerateEU”, orientado a reforzar la resiliencia energética y apoyar a los sectores más expuestos.
Entre las propuestas europeas, la organización destaca el impulso a ayudas para descarbonizar flotas, el respaldo a operadores de transporte público y las iniciativas para abaratar el acceso al transporte colectivo, medidas que considera alineadas con sus reivindicaciones.
Para la patronal, cualquier incentivo para fomentar el uso del transporte público debe ir acompañado de apoyo directo a las empresas que prestan el servicio, para evitar trasladar la presión inflacionaria ni a los operadores ni a los ciudadanos.
Desde Confebus insisten en que el deterioro del contexto energético exige respuestas excepcionales, y advierten de que el sector no puede absorber en solitario una escalada de costes de esta magnitud.
Como resume la organización, las ayudas aprobadas han sido positivas, pero se están quedando cortas ante un conflicto cada vez más prolongado, por lo que reclama decisiones urgentes para proteger tanto al tejido empresarial como a la continuidad del servicio público de transporte.