El sistema busca acelerar la descarbonización con mayor eficiencia, menor consumo y aplicaciones en múltiples sectores industriales
Un salto tecnológico para el transporte pesado
La compañía Cellcentric ha presentado oficialmente su nueva pila de combustible BZA375, un sistema diseñado para aplicaciones de servicio pesado que marca un avance significativo en la transición hacia un transporte de cero emisiones. El lanzamiento supone un paso clave en la estrategia de descarbonización del sector, al ofrecer una solución competitiva frente a los motores diésel en términos de rendimiento, durabilidad y coste total de propiedad.
Cellcentric refuerza su posicionamiento como proveedor clave en la movilidad sostenible, demostrando que la pila de combustible se perfila como una de las grandes protagonistas en la transformación del transporte pesado hacia un modelo más eficiente y libre de emisiones
El nuevo sistema BZA375 ha sido desarrollado en menos de tres años y está optimizado para responder a las exigencias del transporte de larga distancia. Entre sus principales prestaciones destacan una potencia de hasta 375 kW, un peso inferior a 500 kg y una reducción del consumo de hidrógeno del 20% respecto a su predecesor. Además, mejora la eficiencia térmica y reduce la complejidad del sistema, facilitando su integración en vehículos diseñados originalmente para motores convencionales.
Según explicó Nicholas Loughlan, este sistema está concebido específicamente para camiones pesados y aplicaciones exigentes, permitiendo competir directamente con tecnologías tradicionales en escenarios reales de operación. Por su parte, desde Daimler Truck y Volvo Group se ha destacado el papel del hidrógeno como uno de los pilares clave para alcanzar los objetivos climáticos del transporte.
Más allá del camión: múltiples aplicaciones
El alcance del BZA375 no se limita al transporte por carretera. El sistema está diseñado para operar también en sectores como el ferroviario, la minería, la generación de energía estacionaria o los autocares, lo que permite a la compañía apostar por una estrategia de producto único con economías de escala.
Esta versatilidad refuerza su potencial en un contexto en el que la industria busca soluciones sostenibles sin comprometer la operatividad. El sistema ofrece autonomías superiores a los 1.000 kilómetros y tiempos de repostaje similares al diésel, lo que lo convierte en una alternativa viable para operaciones intensivas.
El reto del hidrógeno y la industrialización
El despliegue de esta tecnología está estrechamente ligado al desarrollo de una infraestructura de hidrógeno adecuada. Se estima que Europa necesitará alrededor de 2.000 estaciones de repostaje para vehículos pesados antes de 2030, un factor clave para garantizar la adopción masiva de estas soluciones.
La producción de prototipos del BZA375 ya está en marcha, y la compañía prevé avanzar hacia su industrialización a gran escala antes del final de la década, consolidando así su papel como actor estratégico en el futuro energético del transporte.
Con este lanzamiento, Cellcentric refuerza su posicionamiento como proveedor clave en la movilidad sostenible, demostrando que la pila de combustible se perfila como una de las grandes protagonistas en la transformación del transporte pesado hacia un modelo más eficiente y libre de emisiones.