La Generalitat impulsa un plan de choque con 21,5 millones en 2026 para reforzar 50 corredores clave
Uno de los ejes clave será la sustitución progresiva de vehículos de combustión por flotas libres de emisiones, un proceso que requerirá una inversión estimada de 763 millones de euros.
La Generalitat de Cataluña ha aprobado un decreto ley que permitirá prorrogar durante seis años las concesiones de autobuses interurbanos, cuyo vencimiento estaba previsto para 2028. Esta medida llega condicionada a que los operadores aceleren la descarbonización, renueven sus flotas y mejoren la información ofrecida a los usuarios.
La iniciativa forma parte de un ambicioso plan de choque orientado a reforzar el sistema de transporte por carretera, con una inversión de 21,5 millones de euros en 2026, según ha detallado la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque.
Un impulso para modernizar el autobús interurbano
El decreto busca dar respuesta a los principales retos del sistema mediante la consolidación de 50 corredores de autobús, poniendo el foco en aquellas líneas con alta demanda o con limitaciones de capacidad.
Además, se priorizan los servicios que conectan con centros educativos, sanitarios y sociales, así como los que dan cobertura a zonas rurales o de baja densidad, donde el autobús se convierte, en muchos casos, en la única alternativa de movilidad.
Uno de los ejes clave será la sustitución progresiva de vehículos de combustión por flotas libres de emisiones, un proceso que requerirá una inversión estimada de 763 millones de euros. Para ello, las empresas concesionarias deberán presentar planes específicos de descarbonización y mejora del servicio, que se aplicarán de forma progresiva hasta enero de 2029.
El autobús gana peso en la movilidad catalana
El contexto actual refuerza la importancia de esta medida. El autobús interurbano es el sistema de transporte público que más crece en Cataluña, alcanzando en 2025 un récord de 90 millones de viajes, un 10% más que el año anterior.
Este aumento, unido a las disfunciones del sistema ferroviario, ha consolidado al autobús como un elemento esencial para garantizar la movilidad entre municipios.
Actualmente, Cataluña cuenta con 154 concesiones de transporte interurbano, distribuidas principalmente en la provincia de Barcelona (92), seguida de Tarragona (27), Girona (20) y Lleida (15).
En definitiva, la prórroga de concesiones no solo busca dar estabilidad al sistema, sino también acelerar su transformación hacia un modelo más sostenible, eficiente y adaptado a las necesidades reales de los ciudadanos.