Beatriz Castro, CEO de Grupo Castrosua, cuenta a NEXOBÚS cómo la compañía ha completado su gama de producto en 2025 y se prepara para liderar un 2026 marcado por la sostenibilidad, la tecnología y la agilidad
El año 2025 no ha sido fácil para la industria carrocera, pero sí ha sido decisivo. Así lo expresa Beatriz Castro, CEO de Grupo Castrosua, al compartir con NEXOBÚS una mirada honesta, pero optimista, sobre un ejercicio marcado por la resiliencia empresarial, la innovación en producto y una evolución firme hacia una movilidad más eficiente, conectada y sostenible.
Un año de contención, avance interno y nueva gama para el futuro
“2025 ha sido un año de resiliencia”, resume Beatriz Castro. Un periodo en el que la contención del mercado —por la falta de licitaciones previstas— se ha hecho notar, pero que también ha servido para dar pasos clave dentro de la empresa. Entre ellos, la finalización de su gama de producto, el fortalecimiento de su equipo humano y la puesta en marcha de nuevos proyectos, como MOBME, que consolidan la estructura estratégica de la compañía de cara al futuro.
Para Castrosua, cada obstáculo ha servido como motor de transformación. “No vemos dificultades, sino retos que nos impulsan a evolucionar”, destaca su CEO. Este enfoque ha permitido mejorar procesos internos, diversificar capacidades y prepararse para un 2026 con mayores certezas.
Liderazgo industrial, movilidad sostenible y estabilidad del mercado
De cara al nuevo año, el Grupo Castrosua se ha marcado tres grandes deseos:
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Consolidarse como socio de confianza de sus clientes, aprovechando la gama completa ya desarrollada.
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Contribuir al liderazgo del sector en materia de movilidad sostenible, apostando por soluciones modernas y eficientes.
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Avanzar hacia un mercado más estable y previsible, con calendarios claros de renovación de flota y planificación industrial.
Desde la empresa también se aboga por dejar atrás las estructuras rígidas y la incertidumbre derivada de procesos transitorios. “Lo que funciona hoy es la agilidad y la flexibilidad”, afirma Castro, al tiempo que pone en valor la cohesión interna y el espíritu de superación del equipo como valores diferenciales del grupo.
El mensaje que lanza a las administraciones es contundente: “Estamos preparados para ser el socio estratégico que impulse la transformación de la movilidad colectiva”. Y subraya que la industria nacional ofrece soluciones tecnológicas potentes, capaces de responder a los retos técnicos y sostenibles que exige el presente, mientras sostienen empleo y competitividad en territorio nacional.
2026: un sector más conectado, con nuevos materiales y nuevos riesgos
Para el año que empieza, Castrosua identifica tres grandes oportunidades:
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La aceleración de la movilidad sostenible, impulsada por las ZBE y la Ley de Movilidad.
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El desarrollo de vehículos más ligeros y modulares, que mejoren eficiencia y operatividad.
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La integración de tecnologías avanzadas: autobuses autónomos, conectividad V2X y economía circular en la producción.
Pero no todo será sencillo. Entre las amenazas más importantes, se señalan la vulnerabilidad en la cadena de suministro, la dependencia de materiales críticos para baterías, y el impacto de tensiones geopolíticas en la producción. A esto se suma el reto de la ciberseguridad, ya que el avance tecnológico conlleva riesgos nuevos que exigen inversiones específicas en protección digital.
“Ya hemos obtenido en tiempo récord las certificaciones necesarias en ciberseguridad”, añade Beatriz Castro, anticipando un nuevo estándar de exigencia para todos los actores del sector.




