La asociación trasladará al ámbito europeo las prioridades del sector español ante unos robos de carga que generan pérdidas estimadas en 11.000 millones de euros anuales en Europa
Astic se ha incorporado al Grupo de Trabajo sobre Delitos en el Transporte de Mercancías, Cargo Crime, de la Organización Internacional del Transporte por Carretera, IRU. Se trata de un foro especializado que aborda uno de los principales riesgos para la seguridad de la cadena logística: el robo de mercancías y los ataques contra vehículos, conductores y cargas.
La asociación española participará en este grupo para impulsar una respuesta más coordinada frente a la delincuencia que afecta al transporte internacional por carretera. Según los datos recogidos en la nota, el robo de carga genera en Europa un impacto financiero estimado en 11.000 millones de euros anuales, una cifra que incluye no solo el valor de la mercancía sustraída, sino también costes derivados como reposición de productos, reparación de daños, robo de vehículos, pérdida de actividad, seguros, investigaciones y gastos administrativos.
Corredores con mayor incidencia y nuevos métodos delictivos
El representante de Astic en el grupo de trabajo será José Manuel Pardo Vegezzi, director técnico de la asociación y presidente del Comité de Asuntos Sociales de IRU. Desde este foro, contribuirá a promover una respuesta integral basada en una legislación más disuasoria, mayor vigilancia y coordinación policial, y el desarrollo de una red suficiente de aparcamientos seguros.La participación de Astic permitirá también trasladar al ámbito europeo las necesidades del sector español y reforzar el intercambio de información y buenas prácticas entre los distintos actores del transporte internacional.
“Cada interrupción puede afectar a compromisos comerciales, procesos productivos, relaciones con clientes o costes operativos, especialmente en cadenas de suministro que trabajan con plazos cada vez más ajustados”, destaca Pardo, quien subraya que “la incidencia de este tipo de delitos afecta, aproximadamente, a uno de cada seis conductores”.Los registros de 2025 aportados por empresas integradas en Astic muestran una concentración de incidentes en determinados corredores estratégicos. Entre los principales focos se encuentran la AP-7, desde Martorell hasta la frontera francesa, y la A-9 en Francia, especialmente a su paso por las áreas de Nimes, Montpellier y Lyon. En España, también destacan varios enclaves del entorno de Madrid, en particular polígonos industriales del sur de la capital y centros logísticos como MAD8, de Amazon.
Las empresas constatan además una evolución en los métodos utilizados por las redes criminales. A las técnicas tradicionales, como la rotura de lonas o el acceso a los vehículos durante los descansos, se suman fórmulas más sofisticadas: suplantación de identidad, falsos transportistas, recogidas ficticias y fraude documental y digital.Estas redes también aprovechan sistemas de reserva, información sobre cargas, redes sociales y datos comerciales sensibles para localizar y seleccionar envíos de alto valor incluso antes de que inicien su recorrido. Es decir, el problema ya no se limita al robo oportunista en una parada insegura; cada vez hay más planificación, información previa y capacidad de organización.
Más aparcamientos seguros y protección para los conductores
En el ámbito nacional, durante los dos años hasta junio de 2026 se han registrado más de 4.200 ataques contra la cadena de suministro, según la Asociación para la Protección de Activos Transportados, TAPA. Ante esta situación, Astic espera que el grupo de trabajo permita obtener una respuesta más eficaz por parte de las autoridades europeas.
“Esperamos que este Grupo permita obtener una respuesta más eficaz por parte de las autoridades europeas que la que hemos recibido hasta ahora de las españolas. Este problema se ha puesto en conocimiento de las autoridades nacionales en varias ocasiones, sin que hasta la fecha tengamos constancia de ninguna actuación concreta”, señala José Manuel Pardo.Una de las principales demandas de Astic es aumentar la disponibilidad de áreas de estacionamiento seguras para vehículos pesados. La asociación recuerda que la escasez de plazas seguras y protegidas, estimada en más de 390.000 en la Unión Europea, obliga a muchos conductores a estacionar en áreas sin vigilancia, polígonos industriales o incluso arcenes cuando los aparcamientos seguros están completos.
“Debemos acelerar el desarrollo de una red suficiente de áreas de estacionamiento que cumplan los estándares europeos de seguridad, incluyendo vallado perimetral, videovigilancia 24 horas, control de accesos y sistemas de reserva previa, con niveles certificados desde Bronce hasta Platino”, explica Pardo.Astic subraya que la delincuencia contra el transporte no tiene solo una dimensión económica. También afecta directamente a la seguridad de los profesionales. Los datos recopilados señalan que el 21% de los casos registrados implican agresiones físicas y que, en ocasiones, se han producido situaciones de extrema gravedad, como atropellos intencionados y fallecimientos en incidentes relacionados con la defensa de la carga o del vehículo.
Combatir estos delitos es, por tanto, una cuestión de protección de la cadena de suministro, pero también de seguridad laboral y vial. La exposición de los conductores a robos, agresiones y situaciones de riesgo puede hacer menos atractiva una profesión que ya afronta el reto del relevo generacional.“Reforzar la protección de los profesionales y garantizar condiciones seguras para el ejercicio de su actividad resulta, por tanto, esencial para mejorar la seguridad del transporte y favorecer la incorporación de nuevos conductores al sector”, concluye el director técnico de Astic.