La patronal del transporte internacional reclama ayudas directas y una bonificación mínima de 25 céntimos por litro tras reunirse con el ministro de Economía
La Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) ha solicitado al Gobierno una respuesta inmediata ante la fuerte subida del precio de los combustibles provocada por la crisis internacional en Irán. La petición se produjo tras la reunión mantenida con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en la que participaron diversas asociaciones del sector del transporte de mercancías y viajeros por carretera.
El encuentro, convocado por el propio ministro, tuvo como objetivo analizar la situación que atraviesa el sector ante el encarecimiento energético. La reunión se produce además un día después del encuentro mantenido entre el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) y el ministro de Transportes, Óscar Puente, en el que ya se trasladaron propuestas para afrontar la crisis.
Medidas similares a las aplicadas en 2022
Durante la reunión, las asociaciones del sector plantearon al Ministerio de Economía medidas similares a las adoptadas en 2022 tras la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania.
Entre las principales propuestas figura la aplicación de una bonificación mínima de 25 céntimos por litro de combustible, así como la puesta en marcha de ayudas directas a las empresas de transporte de mercancías.
Estas ayudas se plantean en función del tipo de vehículo, con una cuantía mínima de 1.500 euros por tractoras o camiones rígidos y 750 euros por furgonetas.
Asimismo, ASTIC ha defendido que el acceso a estas ayudas no esté condicionado por el tamaño de la flota, como ocurrió en anteriores programas de apoyo. En este sentido, la patronal ha pedido que no se establezca un límite máximo de 400.000 euros por empresa, tal como sucedió en 2022 durante la crisis derivada de la guerra en Ucrania.
Revisión del sistema de costes del transporte
Otra de las medidas planteadas por el sector consiste en revisar la fórmula de indexación del precio del transporte, de manera que refleje de forma más realista el peso del combustible dentro de la estructura de costes de las empresas.
La propuesta plantea incrementar en diez puntos el peso del combustible, de forma que represente el 40% del coste en el transporte pesado, el 30% en vehículos de hasta 16 toneladas y el 20% en el transporte ligero.
Además, el sector propone establecer una revisión semanal de los precios del transporte y una actualización diaria del indicador de precios, con el objetivo de disponer de referencias más ágiles para la contratación de servicios con los clientes.
Entre las iniciativas también se incluye la mediación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para investigar posibles abusos en la intermediación de la venta de combustibles.
Preocupación por el impacto económico
El presidente de ASTIC, Marcos Basante, ha advertido de la gravedad de la situación que atraviesa el sector. “Confiamos en que estas medidas puedan ser analizadas y tramitadas en el próximo Consejo de Ministros, dada la urgencia de la situación”, ha señalado.
Basante ha subrayado que la rápida escalada del precio de los combustibles está generando una fuerte presión económica sobre las empresas transportistas, que operan con márgenes muy ajustados.
“El transporte por carretera desempeña un papel esencial para garantizar el abastecimiento y el correcto funcionamiento de la cadena logística y de suministro en nuestro país”, ha recordado el presidente de la patronal.
Ante este escenario, el sector insiste en la necesidad de adoptar medidas urgentes que permitan mantener la viabilidad de las empresas y evitar un impacto negativo en el conjunto de la economía.





