Alberto Pérez, director general de Aumovio Trading Spain, cuenta a NEXOBÚS cómo la compañía ha completado su escisión de Continental y marca su propio camino en un mercado exigente y cambiante
La transformación vivida por Aumovio Trading Spain en 2025 ha sido profunda. En palabras de su director general, Alberto Pérez, este año no solo ha supuesto un hito corporativo, sino también un reto logístico, tecnológico y estratégico sin precedentes. El objetivo era claro: convertirse en una empresa completamente independiente, y se ha logrado.
Un año de independencia total, salida a bolsa y éxito operativo
“En la historia de nuestra compañía, 2025 ha sido el año más importante en lo que llevamos de siglo”, resume Pérez. Y no es para menos. La empresa ha culminado con éxito un ambicioso Spin Off del grupo Continental, dando lugar a una nueva identidad: Aumovio. Con ello, no solo ha cambiado su nombre en todos los emplazamientos, sino que ha salido a bolsa como entidad independiente, con sus propios recursos financieros, estructura de producción y tecnología IT.
A pesar de los desafíos, Aumovio ha sido capaz de cumplir con la demanda del mercado, suministrando todos los tacógrafos y sensores de velocidad necesarios conforme a las nuevas exigencias del Paquete de Movilidad europeo. Un reto técnico y logístico que ha puesto a prueba la capacidad de la compañía y que, según Pérez, “ha sido un gran éxito”.
Retos de un mercado cambiante y prioridades para 2026
Pero el camino no ha estado exento de obstáculos. Además del complejo proceso de escisión y reestructuración, la empresa ha tenido que navegar en un contexto automovilístico inestable, marcado por la incertidumbre tecnológica en Europa, la caída en las ventas de vehículos y la irrupción de nuevos competidores asiáticos.
De cara a 2026, Pérez identifica tres deseos prioritarios para el sector:
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Una posición clara y acertada de la Unión Europea frente a los objetivos de descarbonización y reducción de emisiones.
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La recuperación del volumen de ventas de vehículos comerciales en el mercado europeo.
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Un impulso decidido al transporte de viajeros, acompañado de mejoras en rentabilidad y resolución de problemas estructurales como la falta de conductores.
En cuanto a lo que debería mantenerse, defiende la definición de una estrategia europea sobre emisiones, que permita a las empresas locales seguir liderando la industria sin favorecer una competencia desleal. Lo que se debería dejar atrás: la falta de claridad regulatoria y la presión excesiva sobre el sector sin apoyo efectivo.
El mensaje que lanza a las administraciones es directo: “Es necesario establecer, junto con las asociaciones del sector, una política estratégica coherente y realista”.
Tecnología, autonomía y sostenibilidad: los ejes de 2026
Según Alberto Pérez, el próximo año estará marcado por una fuerte tendencia hacia la implementación de tecnologías avanzadas en seguridad y autonomía, como los sistemas ADAS de nivel 4, alcoholímetros integrados, soluciones de infoentretenimiento y conectividad para pasajeros, e incluso sistemas de platooning y compensación de huella de carbono.
Estas innovaciones, además de reforzar la seguridad vial, consolidan una visión del transporte más inteligente, eficiente y alineada con las nuevas demandas sociales y medioambientales.
“El reto es transformar esta tecnología en valor real para operadores, fabricantes y usuarios”, concluye Pérez.





