El concurso, valorado en 468,6 millones de euros y con una duración de nueve años, queda interrumpido mientras el Ayuntamiento solicita aclaraciones a los licitadores
El Ayuntamiento de Vigo ha suspendido la licitación del nuevo contrato del autobús urbano, un concurso valorado en 468,6 millones de euros y con una duración prevista de nueve años. La decisión supone una nueva pausa en un procedimiento clave para el futuro del transporte público de la ciudad.Fuentes municipales han explicado que “las propuestas de los licitadores son complejas y es necesaria una aclaración por su parte”, y se remiten al expediente del área de Contratación. La suspensión alarga un proceso que comenzó en abril de 2025 y que finalmente se abrió en diciembre del año pasado.
Un contrato estratégico para el transporte urbano
El contrato incluye tanto el transporte urbano como el autobús turístico de Vigo, además de inversiones obligatorias superiores a los 69 millones de euros. Se trata, por tanto, de una licitación de gran alcance económico y operativo, llamada a definir el servicio durante casi una década.
Al concurso se presentaron seis ofertas. Según lo publicado en julio, la propuesta mejor valorada por los técnicos era la de Vitrasa, actual concesionaria del servicio, con una oferta de 356,6 millones de euros para los nueve años de contrato.La interrupción del proceso llega en una fase especialmente sensible, cuando el Ayuntamiento debe analizar con detalle las propuestas recibidas y resolver las dudas planteadas antes de continuar con la adjudicación.
A la espera de aclaraciones
La suspensión no implica la cancelación del concurso, sino una pausa para recabar aclaraciones por parte de las empresas licitadoras. En contratos de esta magnitud, donde se cruzan criterios económicos, técnicos, inversiones obligatorias y compromisos de servicio, cualquier duda puede tener impacto en la evaluación final.
Para Vigo, el nuevo contrato del autobús urbano es una pieza central de la movilidad municipal. De él dependerán aspectos como la prestación diaria del servicio, la renovación de recursos, el funcionamiento del autobús turístico y la capacidad de la red para responder a las necesidades de vecinos y visitantes.La licitación queda ahora pendiente de que los licitadores aporten la información solicitada y de que el área de Contratación pueda continuar con el expediente. Mientras tanto, el proceso suma un nuevo retraso en una adjudicación especialmente relevante para el futuro del transporte público en Vigo.