Sábado 22 agosto 2026

Nº 7.529 | Fundado en 1999

Director: Eugenio de Quesada

Plataforma del Grupo NEXO

Leer noticias en otro idioma:
Read in a different language:

Nº 8.826 | Fundado en 1999
Director: Eugenio de Quesada
Plataforma del Grupo NEXO

Tres claves para que las empresas rentabilicen la IA después del verano

SAS señala que la inteligencia artificial aporta más valor cuando se combina con supervisión humana, formación práctica y una estrategia centrada en cliente e innovación

La vuelta del verano se presenta como un momento clave para que las empresas revisen cómo están utilizando la inteligencia artificial y, sobre todo, si realmente están sacando partido a sus inversiones. Según datos de IDC recogidos por SAS, las compañías que combinan una IA ética con supervisión humana tienen un 60% más de probabilidades de duplicar su retorno económico.El dato llega en un año marcado por el auge de la Agentic AI y por un debate cada vez más presente en los comités de dirección: cómo implantar la IA sin perder control, transparencia ni capacidad humana de decisión. Para SAS, la rentabilidad no pasa por sustituir personas, sino por utilizar la tecnología para mejorar el trabajo de los equipos, acelerar decisiones y ofrecer un mejor servicio al cliente.

El talento humano, en el centro

El estudio de SAS, realizado en colaboración con IDC, apunta a una idea clara: las compañías que priorizan una IA confiable y transparente tienen más opciones de duplicar el retorno de sus proyectos. En mercados como el español, donde el trato al cliente, la supervisión ética y la capacidad de adaptación siguen siendo diferenciales, este enfoque puede marcar la distancia entre una adopción superficial y una transformación real.Bryan Harris, Executive Vice President and Chief Technology Officer de SAS, ha señalado que “la ventaja competitiva de la IA no se mide por cuánto trabajo logras automatizar, sino por cómo potencia el talento humano”. En su opinión, el verdadero beneficio llega cuando las empresas ponen “a las personas al mando del proceso”, utilizando la tecnología para tomar mejores decisiones, innovar y ofrecer un servicio superior.

La primera clave propuesta por SAS pasa precisamente por situar al humano al mando, y no como un mero espectador. Automatizar procesos puede ser útil, pero no garantiza el retorno si no existe criterio detrás. En decisiones complejas, creativas o ambiguas, la persona debe liderar el proceso y apoyarse en la IA para ampliar su capacidad de análisis, no para delegar la responsabilidad.La segunda clave es capacitar antes que hiper-especializar. No se trata de convertir a toda la plantilla en científicos de datos tras las vacaciones, sino de democratizar el conocimiento práctico. Dicho de forma sencilla: dar a cada profesional la información y las herramientas que necesita para trabajar mejor en su día a día.

Formación, liderazgo y foco en el cliente

La tercera recomendación de SAS es evitar la llamada IA en la sombra, o Shadow AI, mediante formación y liderazgo. La falta de pautas claras desde la dirección puede favorecer el uso de herramientas no autorizadas dentro de la empresa, con riesgos para la seguridad, la privacidad y la calidad de las decisiones.Para evitarlo, la alfabetización digital debe impulsarse desde los equipos directivos. Fijar expectativas claras, formar a los empleados y dar ejemplo en el uso ético, seguro y transparente de la tecnología resulta fundamental para que la IA se integre de forma ordenada en la organización.SAS también pone el foco en el destino de las inversiones. Según los datos aportados, las iniciativas de IA orientadas a mejorar la experiencia de cliente y la innovación generan casi un 20% más de rentabilidad que aquellas centradas únicamente en la reducción de costes directos.

Este matiz es importante. Usar IA solo para recortar gastos puede ofrecer resultados inmediatos, pero limitar su potencial. En cambio, aplicarla para conocer mejor al cliente, responder con más rapidez, personalizar servicios o apoyar a los equipos en tareas de mayor valor puede generar una ventaja más duradera.La conclusión de SAS es que las empresas que aprovechen este periodo para reorientar sus estrategias hacia una IA ética, fiable y centrada en el talento estarán mejor preparadas para el nuevo curso. La diferencia no estará solo en usar inteligencia artificial, sino en hacerlo con criterio, liderazgo y una visión clara de negocio.

Noticias relacionadas

Suscríbase gratis a la newsletter diaria:
[newsletter_form]