La tecnología detecta situaciones de riesgo en autobuses parados y emite alertas visuales y acústicas para evitar accidentes
Una tecnología pionera para prevenir atropellos en ciudad
La EMT Madrid ha iniciado las pruebas de un nuevo sistema antiatropello exterior (EAS) en su flota de autobuses urbanos, una solución tecnológica diseñada para detectar situaciones de riesgo cuando un vehículo detenido limita la visibilidad de peatones y conductores. La iniciativa, presentada por responsables municipales, busca mejorar la convivencia y la seguridad vial en las calles de la capital.
El sistema, desarrollado por Citylife, utiliza sensores que monitorizan el área frontal y el lateral izquierdo del autobús, dos puntos críticos en vehículos de gran tamaño. Cuando detecta peligro, activa alertas visuales y acústicas que advierten tanto al peatón como a los vehículos cercanos, permitiendo anticiparse a posibles accidentes.
El compromiso de la empresa municipal con la seguridad también se refleja en la formación continua de sus conductores y en la promoción de hábitos de movilidad segura, consolidando su apuesta por un transporte público más seguro, innovador y adaptado a los retos urbanos actuales
La tecnología EAS es capaz de identificar distintos niveles de riesgo mediante señales luminosas y acústicas, diferenciando entre peligro potencial, riesgo inminente o ausencia de amenaza. Una de sus principales ventajas es que señala el punto exacto donde se produce el riesgo, algo especialmente útil en autobuses de gran longitud.
Además, el sistema funciona de forma automática, sin necesidad de intervención del conductor, lo que garantiza una respuesta inmediata ante cualquier situación de peligro. Esta solución, fácilmente adaptable a otras ciudades y modelos de autobús, refuerza el papel de la innovación en la seguridad urbana.
Compromiso con la seguridad y la innovación en el transporte público
Esta iniciativa se suma a otros proyectos impulsados por EMT Madrid, como el piloto desarrollado junto a Sistemas ADAS, que permitió eliminar puntos ciegos en 50 autobuses de la flota y anticiparse a la normativa europea sobre sistemas avanzados de seguridad.
El compromiso de la empresa municipal con la seguridad también se refleja en la formación continua de sus conductores y en la promoción de hábitos de movilidad segura, consolidando su apuesta por un transporte público más seguro, innovador y adaptado a los retos urbanos actuales.