La Alianza de Auxilio en Carretera alerta de que la exclusión de las grúas por motivos burocráticos pondría en riesgo la seguridad vial y la continuidad del servicio
Exclusión por clasificación administrativa
La Alianza de Auxilio en Carretera ha solicitado al Gobierno su inclusión en las ayudas por el alza de los carburantes, tras advertir de que miles de empresas del sector podrían quedar fuera del paquete de medidas por motivos administrativos derivados de la clasificación de su actividad.
La organización ha remitido una carta urgente al Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, a través de la Dirección General de Transportes Terrestres, expresando su preocupación ante la posible exclusión de las empresas de auxilio en carretera del decreto-ley que prepara el Ejecutivo como respuesta a la crisis energética derivada de la guerra en Irán.
Con esta petición, el sector busca ser incluido en el escudo económico frente al encarecimiento del combustible, evitando así un impacto que podría comprometer tanto la continuidad del servicio como la seguridad en las carreteras
El origen del problema radica en que las ayudas previstas están vinculadas a determinadas claves de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE), entre las que no se incluye la categoría 5221, correspondiente a las actividades auxiliares del transporte terrestre.
Esta categoría engloba servicios esenciales como el remolque y la asistencia en carretera, lo que dejaría fuera a miles de empresas de grúas, pese a su papel clave en el funcionamiento del sistema de transporte.
Desde la Alianza subrayan que esta exclusión responde a un problema burocrático y no a la naturaleza real de la actividad, por lo que reclaman una rectificación urgente antes de la aprobación definitiva de las medidas.
Riesgo para la seguridad vial y el servicio
El colectivo advierte de que no incluir al sector en las ayudas podría tener consecuencias directas en la seguridad vial, ya que el aumento del coste del combustible está impactando gravemente en la viabilidad de estas empresas.
Una reducción de la actividad por falta de apoyo podría traducirse en mayores tiempos de respuesta ante accidentes, menor disponibilidad de vehículos de asistencia y una posible reducción de plantillas mediante expedientes de regulación de empleo.
En este sentido, la organización también ha solicitado la implicación del Ministerio del Interior, encabezado por Fernando Grande-Marlaska, para garantizar que un servicio esencial no se vea debilitado en un contexto de crisis energética.
Propuestas para facilitar el acceso a las ayudas
Como solución, la Alianza plantea utilizar el Registro Estatal de Auxilio en Vías Públicas (REAV) de la Dirección General de Tráfico como herramienta para identificar a las empresas beneficiarias, lo que permitiría agilizar los trámites y evitar exclusiones injustificadas.
El portavoz de la organización, Xavier Martí, ha trasladado la preocupación del sector y ha reclamado que las empresas de grúas no queden fuera “por mera burocracia o ineficiencia”, insistiendo en que su actividad es fundamental tanto para el transporte como para millones de conductores en España.
Con esta petición, el sector busca ser incluido en el escudo económico frente al encarecimiento del combustible, evitando así un impacto que podría comprometer tanto la continuidad del servicio como la seguridad en las carreteras.





