La federación valenciana advierte de que llenar el depósito de un camión cuesta ya 420 euros más que antes del conflicto y reclama ayudas directas y bonificaciones al combustible
La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) ha reclamado a las administraciones públicas la puesta en marcha de medidas urgentes para compensar el fuerte aumento del precio del gasoil, provocado por la escalada del conflicto internacional con Irán.
La organización advierte de que el sector atraviesa una situación económica cada vez más complicada, ya que el encarecimiento del combustible está elevando significativamente los costes operativos de las empresas de transporte por carretera.
Según datos recogidos por la federación a partir de información del Ministerio para la Transición Ecológica, llenar hoy el depósito de un camión cuesta alrededor de 420 euros más que antes del inicio del conflicto, lo que está generando una presión económica creciente sobre las empresas transportistas.
El combustible ya representa cerca del 40% de los costes
La federación señala que la subida del gasoil está modificando de forma significativa la estructura de costes del transporte. Actualmente, el combustible se acerca ya al 40% de los costes totales de la actividad, lo que pone en riesgo la rentabilidad de muchas compañías.
Además, el precio del gasoil ha experimentado una subida muy rápida en apenas unos días. Según explica la organización, el litro de combustible pasó de 1,439 euros el 1 de marzo a 1,789 euros el 10 de marzo, reflejando la fuerte volatilidad que vive el mercado energético.
Ante esta situación, el presidente de FVET, Carlos Prades, ha recordado a las empresas del sector que la legislación vigente permite aplicar la cláusula de revisión del combustible en los contratos de transporte, un mecanismo diseñado precisamente para repercutir el incremento del coste energético en el precio del servicio.
“Es fundamental utilizar este mecanismo para evitar trabajar por debajo de costes”, ha subrayado Prades.
Un plan nacional para amortiguar el impacto
La federación considera necesario activar un nuevo Plan Nacional de apoyo al transporte, similar al que se puso en marcha en 2022 tras el estallido de la guerra en Ucrania.
Entre las medidas propuestas se incluyen bonificaciones directas al precio del combustible, el incremento del peso del carburante en la cláusula de revisión de precios del transporte del 30% al 40% y la reducción de los plazos de devolución del impuesto sobre hidrocarburos.
FVET también alerta de que la situación de incertidumbre actual puede tener consecuencias directas en sectores clave de la economía, como la cerámica, la automoción, la agricultura, la alimentación o la exportación, que dependen en gran medida del transporte por carretera.
Mayor vigilancia en la cadena logística
Además de las medidas económicas, la federación ha pedido a las administraciones públicas reforzar la vigilancia para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de revisión de precios en el transporte.
La organización recuerda que la ley prohíbe operar por debajo de costes, tal como establece el Real Decreto-ley 14/2022 dentro de la denominada ley de la cadena del transporte.
En este sentido, FVET insta a cargadores y empresas de la cadena logística a aplicar con normalidad los mecanismos de revisión del precio del transporte vinculados al coste del combustible, con el objetivo de evitar desequilibrios que puedan poner en riesgo la viabilidad del sector.
La federación insiste en que el transporte por carretera es un servicio esencial para la economía, por lo que considera imprescindible actuar con rapidez para evitar que la escalada energética afecte al funcionamiento de la cadena de suministro y a la competitividad de las empresas.





