La Confederación propone integrar el transporte en autocar en la futura Estrategia Europea de Turismo Sostenible 2026 y reclama cambios fiscales y regulatorios
El autobús y el autocar, piezas invisibles pero decisivas para la conectividad, la cohesión territorial y la descarbonización del turismo europeo. Con ese mensaje de fondo, Confebus ha dado un paso al frente al presentar ante la Comisión Europea y la IRU un plan estratégico con medidas concretas para reforzar el papel del transporte por carretera en el nuevo marco turístico comunitario .
La propuesta llega en un momento clave, justo cuando Bruselas ultima la futura Estrategia Europea de Turismo Sostenible 2026. Y lo hace con un argumento claro: el turismo representa el 10,5 % del PIB de la UE y no puede entenderse sin un sistema de movilidad colectiva eficaz .
El autobús, infraestructura esencial del turismo europeo
El documento presentado subraya que el autobús constituye una infraestructura esencial —aunque muchas veces pase desapercibida— para garantizar un turismo eficiente y territorialmente equilibrado .
El presidente de Confebus, Rafael Barbadillo, lo resume con cifras elocuentes: “en 2024, casi 1.000 millones de pasajeros pasaron por aeropuertos europeos, donde el autobús es el principal modo colectivo para la primera y última milla” . A ello se suma el turismo de cruceros, con más de 7 millones de pasajeros anuales en Europa, que depende mayoritariamente del autocar para excursiones y traslados .
Pero su papel no termina ahí. Los circuitos culturales, el turismo senior, los viajes educativos y las excursiones de día se apoyan, según la Confederación, “fundamentalmente en el autocar como modo flexible, eficiente y de bajas emisiones” . También el turismo MICE —congresos, reuniones y grandes eventos— sería inviable sin servicios lanzadera y transporte discrecional.
El plan pone como ejemplo el caso de España, donde el autobús representa el 62 % de los viajes en transporte colectivo y conecta más de 8.000 núcleos de población a través de una red capilar basada en la colaboración público-privada . Un modelo que, según el documento, puede servir de referencia para otros Estados miembros.
Barreras regulatorias y propuestas para un nuevo impulso europeo
A pesar de su peso estratégico, el sector afronta obstáculos que limitan su desarrollo. Confebus señala la complejidad del IVA en servicios internacionales por carretera, la fragmentación normativa derivada de las Zonas de Bajas Emisiones con criterios distintos según ciudad o país, la escasez estructural de conductores y las cargas administrativas que afectan especialmente a las pymes .
“La Confederación advierte de que, sin abordar estos obstáculos, el potencial del autobús como palanca de sostenibilidad turística quedará infrautilizado” .
Entre las medidas propuestas destacan el reconocimiento explícito del autobús en la futura Estrategia Europea de Turismo Sostenible, la armonización fiscal, un marco europeo común para las Zonas de Bajas Emisiones, el impulso a ciudades “coach-friendly” con infraestructuras adecuadas y un plan europeo para facilitar el acceso a la profesión de conductor .
Barbadillo insiste en que “los autobuses reducen emisiones por pasajero, mejoran la accesibilidad, conectan destinos secundarios y permiten absorber grandes volúmenes de viajeros sin colapsar los centros urbanos” . Y concluye que la nueva estrategia europea representa “una oportunidad única” para integrar plenamente al sector en las políticas turísticas y de movilidad de la UE.
En definitiva, el mensaje es directo: no hay turismo sostenible en Europa sin transporte colectivo eficiente . Y el autobús, aunque no siempre sea protagonista, es uno de los grandes motores silenciosos que mantienen en marcha el turismo europeo.