El estudio para la Comisión Europea subraya la necesidad de procesos armonizados y seguros para cubrir 500.000 puestos vacantes de conductores de camión y autobús en la UE
Barreras y cuellos de botella
La Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU) ha publicado un estudio dirigido a la Comisión Europea que confirma que la contratación e integración de conductores de camión y autobús procedentes de terceros países es una medida estratégica para afrontar la escasez estructural de profesionales en la Unión Europea, con alrededor de 500.000 vacantes actualmente. El informe, titulado Conductores de Autobuses y Camiones Procedentes de Terceros Países, analiza barreras legales, administrativas y de cualificación y ofrece buenas prácticas implementadas en distintos Estados miembros.
‘La contratación de conductores de terceros países, correctamente gestionada, es una herramienta complementaria para abordar la escasez estructural en España y en toda la UE’
El estudio destaca que los itinerarios de incorporación de conductores extracomunitarios son complejos y fragmentados, combinando directivas de la UE con regulaciones nacionales, con procesos que pueden durar entre 6 y 12 meses y costar hasta 20.000 euros por conductor. Entre los principales obstáculos figuran el canje del permiso de conducir y la homologación de cualificaciones profesionales como el CAP/CPC, que a menudo requieren formación adicional y residencia mínima.
Como buenas prácticas, España permite a ciertos aspirantes acceder con visado de estudiante para completar la formación CAP, mientras que Polonia facilita el trabajo temporal de ciudadanos ucranianos, bielorrusos, armenios, georgianos y moldavos mediante una declaración escrita registrada, simplificando la integración laboral.
Medidas complementarias y recomendaciones
El informe resalta que la contratación de conductores extracomunitarios debe ir acompañada de otras medidas, como atraer talento joven y femenino, mejorar las condiciones laborales y reforzar la formación profesional. Entre las recomendaciones se incluyen simplificar y armonizar los itinerarios administrativos, implementar vías rápidas (fast-track), y desarrollar proyectos piloto y digitalización a través de la iniciativa SDM4EU de IRU para garantizar movilidad segura y regulada.
Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC y miembro del Comité Ejecutivo de IRU, destacó que “la contratación de conductores de terceros países, correctamente gestionada, es una herramienta complementaria para abordar la escasez estructural en España y en toda la UE”. Por su parte, Raluca Marian, directora de Relaciones con la UE de IRU, subrayó que “no hay una única solución, pero con medidas combinadas la UE puede construir una fuerza laboral de conductores resiliente y sostenible”.





