La digitalización y la inteligencia artificial se convierten en herramientas imprescindibles para mantener la rentabilidad del transporte por carretera
La digitalización como primer paso operativo
El aumento de los costes operativos durante 2025, con subidas de peajes y del combustible, junto a una mayor exigencia de los clientes en el control y trazabilidad de los envíos, ha llevado a que la digitalización deje de ser una opción para los transportistas y se convierta en una necesidad estratégica. En este contexto, la telemática emerge como una herramienta esencial para optimizar rutas, mejorar la conducción y reducir gastos, permitiendo mantener la competitividad sin incrementar los precios del transporte.
Gracias a las soluciones telemáticas, esta información puede ofrecerse de forma electrónica y en tiempo real, mejorando la transparencia y la satisfacción del cliente
En muchos países europeos, las empresas de transporte han comenzado por digitalizar los procesos básicos para garantizar un funcionamiento fluido, como la planificación de rutas, la integración telemática y la gestión documental, con el objetivo de reducir viajes en vacío, minimizar tareas manuales y disponer de una visión global de la flota. Un ejemplo es la empresa polaca RP-TRANS, que utiliza el sistema GBox de Eurowag para anticiparse a retrasos y modificar rutas en tiempo real, mejorando la puntualidad de los envíos.
En España, la compañía Barquín y Otxoa emplea sensores inteligentes en camiones y remolques que permiten controlar en tiempo real el consumo de combustible, la disponibilidad de los conductores, la temperatura de la carga o la apertura de puertas, reforzando la seguridad y la eficiencia operativa.
La integración de sistemas marca la diferencia
Las empresas más avanzadas han dado un paso más allá y apuestan por ecosistemas digitales totalmente interconectados, donde los datos fluyen automáticamente entre departamentos. La firma rumana Bipomobiel ha desarrollado un sistema ERP/TMS propio, apoyado en inteligencia artificial, que optimiza rutas, gestiona cargas y estima tiempos de llegada con gran precisión.
Casos como Šmídl Holding, en la República Checa, demuestran que la interconexión de sistemas ERP, DMS y telemática de vehículos reduce errores administrativos y acelera la facturación, mientras que la empresa eslovaca TOPNAD ha logrado ahorrar cientos de horas de trabajo manual al mes gracias a la conexión automática entre tarjetas de combustible, peajes y contabilidad. Todo ello prepara al sector para el siguiente reto: la implantación del eCMR, que permitirá eliminar el uso masivo de cartas de porte en papel.
Con los datos centralizados, la inteligencia artificial se convierte en una continuación natural del proceso de digitalización. Empresas como Šmídl Holding utilizan la IA para extraer y clasificar automáticamente datos de facturas, generar documentación y agilizar la toma de decisiones operativas, liberando tiempo para tareas de mayor valor añadido. “Hemos ahorrado miles de horas de trabajo al año”, destaca Martina Šmídlová, presidenta del consejo de administración de la compañía.
Clientes más informados y exigentes
La digitalización también responde a una creciente demanda de los clientes, que desean conocer cómo se ha realizado el transporte, su coste y su huella medioambiental. Gracias a las soluciones telemáticas, esta información puede ofrecerse de forma electrónica y en tiempo real, mejorando la transparencia y la satisfacción del cliente.
El informe de mercado de Eurowag para 2026, que analiza transportistas de seis países europeos, incluido España, confirma que la presión para digitalizar es desigual según el mercado, pero la dirección es común: un transporte más eficiente, sostenible y basado en datos, donde la telemática y la IA son ya pilares fundamentales del sector.





