El Comité Nacional del Transporte por Carretera denuncia restricciones injustificadas a la circulación de camiones y su impacto económico y social
Restricciones injustificadas y previsiones fallidas
Las asociaciones de transportistas integradas en el Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), entre ellas Fenadismer, han expresado su profunda preocupación por la reiterada práctica de las Administraciones públicas de restringir la circulación de vehículos de mercancías en la red viaria española, amparándose en excusas que consideran injustificadas.
Desde el Comité advierten de que estas decisiones no tienen en cuenta los graves problemas humanos y económicos que provocan, no solo en el sector del transporte, sino también en el conjunto de la sociedad, al afectar al abastecimiento, la actividad productiva y la cadena logística.
Con este posicionamiento, el sector del transporte lanza un aviso claro a las Administraciones públicas: las decisiones que afecten a la movilidad de mercancías deben adoptarse con criterios técnicos, proporcionales y responsable
Como ejemplo reciente, el CNTC recuerda lo ocurrido hace apenas dos semanas, cuando miles de camiones fueron paralizados debido a una previsión meteorológica que finalmente resultó fallida. Para las asociaciones, este episodio demuestra una gestión desproporcionada y carente de rigor, que genera pérdidas económicas, retrasos en las entregas y una enorme inseguridad para los conductores.
El Comité considera inaceptable que, de forma recurrente, se adopten medidas preventivas extremas sin una evaluación adecuada de sus consecuencias reales, convirtiendo al transporte de mercancías en el principal afectado ante cualquier incidencia.
Defensa de la libre circulación
El Departamento de Mercancías del CNTC ha sido tajante al señalar que no puede admitirse la vulneración sistemática del derecho a la libre circulación de personas y mercancías, un principio básico para el funcionamiento de la economía y la cohesión territorial.
En este sentido, las asociaciones anuncian que exigirán responsabilidades personales y patrimoniales a aquellas autoridades o colectivos cuyas actuaciones provoquen bloqueos o restricciones injustificadas en las carreteras. A su juicio, estas prácticas son propias de sociedades incivilizadas, donde los conflictos se pretenden resolver retirando camiones de la vía pública en lugar de buscar soluciones equilibradas.
Un aviso claro a las Administraciones
Con este posicionamiento, el sector del transporte lanza un aviso claro a las Administraciones públicas: las decisiones que afecten a la movilidad de mercancías deben adoptarse con criterios técnicos, proporcionales y responsables, evitando convertir al transporte por carretera en un chivo expiatorio recurrente.
Las asociaciones insisten en que garantizar la circulación segura y ordenada es compatible con respetar los derechos del sector, y advierten de que no dudarán en acudir a las vías legales necesarias para defenderlos si estas situaciones vuelven a repetirse.





