El índice Upply x Ti x IRU refleja una presión moderada al alza para 2026, marcada por costes crecientes, escasez de conductores y una recuperación desigual de la demanda
Contratos al alza y spot contenido
Las tarifas de flete por carretera en Europa cerraron el cuarto trimestre de 2025 con una clara divergencia entre el mercado contractual y el spot, según el índice europeo Upply x Ti x IRU. Mientras las tasas contractuales aumentaron con fuerza, las tarifas al contado se mantuvieron prácticamente estables, reflejando expectativas más optimistas a medio plazo que la realidad de la demanda inmediata.
Desde IRU y Upply coinciden en que existe una clara desconexión entre los mercados contractuales y spot, explicada por la compra con visión de futuro, la incertidumbre geopolítica y la cautela de los hogares
El índice de tarifas contractuales alcanzó los 136,9 puntos, lo que supone un incremento de 2,6 puntos trimestral y de 3,1 puntos interanual. En cambio, las tarifas spot se situaron en 135,1 puntos, con un ligero avance de 0,3 puntos respecto al trimestre anterior, pero una caída de 3,3 puntos frente al mismo periodo de 2024.
Esta evolución confirma que los cargadores están asegurando contratos ante la expectativa de una recuperación de la demanda en 2026, mientras que el mercado spot sigue limitado por una actividad a corto plazo más débil.
Demanda, consumo y capacidad
El contexto macroeconómico ayudó a sostener los contratos. El comercio minorista de la UE creció un 2,3% interanual en noviembre de 2025, tanto en la eurozona como en el conjunto comunitario. Sin embargo, las nuevas matriculaciones de camiones en la UE cayeron un 6,2% en el conjunto de 2025, según ACEA, lo que apunta a posibles limitaciones de capacidad a medio plazo, pese a un repunte del 6% en el tercer trimestre.
En países como Austria y Hungría, las tarifas por kilómetro ya superan al coste del combustible, lo que reduce los márgenes de los operadores y refuerza la presión para revisar las tarifas de transporte
Uno de los factores estructurales que siguen presionando al alza las tarifas es la falta de conductores. Según IRU, Europa cerró 2025 con 444.000 vacantes sin cubrir. A ello se suman los costes operativos, ya que el precio medio del diésel subió un 0,66% trimestre a trimestre, los costes salariales de los conductores aumentaron un 1,28% y los gastos financieros y de seguros se dispararon un 4,23%.
Otro elemento clave es el peso creciente de los peajes en el coste total de propiedad de los camiones. En países como Austria y Hungría, las tarifas por kilómetro ya superan al coste del combustible, lo que reduce los márgenes de los operadores y refuerza la presión para revisar las tarifas de transporte.

Expectativas más moderadas, pero positivas
El índice europeo de sentimiento de carga por carretera Ti x Upply x IRU cayó 2 puntos hasta situarse en 10,7 en el cuarto trimestre, señal de que las expectativas alcistas se moderaron a finales de año. Aun así, el sentimiento general sigue apuntando a subidas, ya que el 38,2% de los encuestados espera un ligero aumento de tarifas, y el 11,2% anticipa incrementos sustanciales. Las previsiones de tarifas estables crecieron hasta el 36%, lo que sugiere un inicio de 2026 con crecimiento limitado.
Un 2026 con presión moderada al alza
De cara a 2026, la inflación debería situarse por debajo del 2%, favoreciendo el poder adquisitivo. Un euro más fuerte y una energía más barata podrían estimular el consumo, ejerciendo una presión moderada al alza sobre las tarifas, aunque el crecimiento de los salarios reales se desacelerará.
Además, la recuperación será desigual por regiones, con mejores perspectivas en Alemania, un crecimiento más moderado en Francia (0,9%) y una desaceleración en España e Italia, que podría traducirse en subidas más suaves de las tarifas spot.
Desde IRU y Upply coinciden en que existe una clara desconexión entre los mercados contractuales y spot, explicada por la compra con visión de futuro, la incertidumbre geopolítica y la cautela de los hogares. A pesar de ello, los volúmenes comienzan a recuperarse en corredores clave, lo que apunta a una recuperación gradual, aunque irregular, del transporte por carretera en Europa




