La transición al GNSS redefine el cobro electrónico de peajes y plantea desafíos clave para el transporte por carretera
La evolución de los sistemas de peaje en Europa avanza a gran velocidad. Varios países, regiones y autoridades locales están ampliando o rediseñando sus marcos de tarificación, con un claro giro hacia los sistemas de navegación por satélite (GNSS), lo que está transformando los corredores logísticos más relevantes del continente.
GNSS, la tecnología dominante
Debora My, responsable de productos de peaje en Axxès, señala que “el GNSS se está convirtiendo en la tecnología dominante para nuevos dominios de peaje”. Países como Francia, Países Bajos y regiones como Alsacia y Grand Est ya preparan sistemas que cubrirán redes clave para el tráfico internacional, dejando atrás las tecnologías DSRC o basadas en microondas.
Un marco europeo más interoperable
A nivel europeo, el Servicio Europeo de Peaje Electrónico (EETS) impulsa la interoperabilidad, permitiendo a los operadores circular por múltiples dominios con una sola unidad a bordo (OBU) y contrato. Aun así, cada país mantiene autonomía sobre tarifas, mecanismos de aplicación y diferenciación por emisiones de CO₂.
El desafío del apagón 2G
Uno de los principales retos es el inminente apagado de las redes 2G, que hará obsoletos muchos dispositivos antiguos. La combinación de nuevas exigencias GNSS y la retirada de redes 2G requiere que las flotas migren cuanto antes a dispositivos compatibles con 4G, para evitar interrupciones o sanciones por incumplimiento.
Anticiparse es clave
“La palabra clave es anticipación”, afirma My. Las empresas deben adelantarse a la escasez de dispositivos por la alta demanda y garantizar la transición tecnológica a tiempo. Como ejemplo, Francia prevé iniciar el nuevo sistema en 2027, pero el cierre del 2G llegará un año antes.
La propuesta de Axxès: soluciones a prueba de futuro
En respuesta a este escenario, Axxès ha lanzado su nueva OBU 4G GNSS, preparada para operar en los próximos dominios europeos. El dispositivo garantiza compatibilidad con los peajes de Países Bajos, Alsacia, Gran Est y otros países, ofreciendo una solución robusta y segura frente a los cambios tecnológicos y normativos.
Un cambio estructural en el peaje europeo
Según Axxès, esta transición no es un ajuste técnico, sino un cambio estructural que marcará la próxima generación de sistemas de peaje europeos. Para las empresas de transporte, prepararse hoy es la única manera de garantizar cumplimiento, continuidad operativa y competitividad en el futuro.




