La compañía gallega critica que la DGT haya prohibido el paso de camiones por la A-6 y la A-52 pese a no existir problemas meteorológicos
Impacto directo en conductores y empresas
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha adoptado una medida que las empresas gallegas de transporte califican de incomprensible, al prohibir la circulación de camiones por las principales vías de acceso a Galicia, la A-6 y la A-52, obligando a numerosos conductores a detenerse durante su ruta en zonas no habilitadas y sin servicios básicos.
Desde el sector se subraya que ambas autovías se encuentran limpias, sin presencia de nieve ni incidencias, por lo que no existe ningún impedimento objetivo para que los vehículos pesados circulen con normalidad, más allá de unas restricciones que consideran injustificadas y desproporcionadas.
Fegatramer ha solicitado formalmente a la DGT que levante de inmediato las prohibiciones, al considerar que carecen de justificación técnica
La Federación Gallega de Transportes de Mercancías (FEGATRAMER) alerta de que esta decisión perjudica gravemente a los conductores profesionales, que se ven forzados a detener sus camiones en lugares carentes de aseos, zonas de descanso o servicios básicos, afectando tanto a su seguridad como a su dignidad profesional.
Asimismo, la patronal destaca que la paralización del tráfico pesado altera la actividad normal del transporte de mercancías, un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica de Galicia, generando retrasos, sobrecostes y una elevada incertidumbre operativa.
Petición de levantamiento inmediato de las restricciones
Ante esta situación, Fegatramer ha solicitado formalmente a la DGT que levante de inmediato las prohibiciones, al considerar que carecen de justificación técnica. Además, la federación ha pedido la mediación de la Dirección Xeral de Mobilidade de la Xunta de Galicia, para que inste al organismo estatal a desbloquear la situación y permitir la normal circulación de camiones.
Desde la Junta Directiva de Fegatramer se ha querido agradecer la colaboración de la Dirección Xeral de Mobilidade, confiando en que su intervención contribuya a restablecer cuanto antes la actividad normal del transporte de mercancías por carretera, evitando un perjuicio innecesario para empresas, conductores y para el conjunto de la economía gallega.





