Ramon Palau, Country Manager en España (división regular) de Moventis, cuenta a NEXOBÚS que 2025 ha sido un año de expansión internacional con proyectos clave, pero advierte que el éxito de 2026 dependerá de planificación estable y visión estructural
“Para avanzar, necesitamos visión estructural, colaboración y reglas de juego claras”
El sector del transporte público por carretera avanza en un entorno cada vez más complejo, con nuevos patrones de movilidad y exigencias de sostenibilidad que requieren anticipación y adaptación. Así lo cuenta a NEXOBÚS Ramon Palau, Country Manager en España (división regular) de Moventis, quien valora 2025 como un año de crecimiento internacional sólido y apuesta por un 2026 centrado en la eficiencia, la inversión estable y la seguridad jurídica para seguir avanzando.
De La Meca a Francia: expansión internacional con impacto operativo
“2025 ha sido un año de crecimiento internacional sólido, con nuevos proyectos que refuerzan la presencia de Moventis en mercados estratégicos”, resume Palau. El grupo ha logrado hitos clave como la adjudicación del contrato de gestión de 800 taxis en La Meca y la puesta en marcha de la red de transporte público de Châlons-en-Champagne, en Francia.
Estos avances, en dos entornos operativos de alta complejidad, consolidan un modelo de gestión basado en la eficiencia, la sostenibilidad y la colaboración público-privada. Para Moventis, este enfoque es el que debe guiar el futuro del transporte colectivo, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
Más demanda, menos previsibilidad: el reto de una movilidad cambiante
Palau no oculta las dificultades: uno de los principales desafíos del año ha sido adaptar la oferta de transporte a una demanda creciente pero cambiante, con patrones más dispersos, menos previsibles y con mayor presión sobre el sistema por carretera. Esta realidad exige más capacidad operativa y mayor coordinación entre operadores y administraciones para responder con agilidad a las necesidades de los ciudadanos.
Para 2026, el directivo fija tres prioridades claras para el sector:
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Acompañar el aumento de usuarios con una oferta adaptada.
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Contar con estabilidad normativa que permita planificar.
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Disponer de seguridad jurídica para invertir en flotas sostenibles.
Palau insiste en que el apoyo institucional al transporte público debe mantenerse como una palanca estructural, y no solo como una medida coyuntural. En cambio, urge dejar atrás las respuestas improvisadas que no abordan los problemas de fondo del sistema.
Un marco estratégico para avanzar hacia la descarbonización
El mensaje a las administraciones públicas es directo: “La descarbonización es un objetivo claro y compartido, pero debe ir acompañada de una visión estratégica y de largo plazo”, explica Palau. Igual que existe un plan nacional para transformar el vehículo privado (España Auto 2030), el transporte público necesita un marco similar de apoyo, financiación y planificación estable, que permita avanzar hacia una movilidad más sostenible sin comprometer la calidad del servicio.
Para Moventis, 2026 estará marcado por la evolución hacia modelos más integrados, con una oferta centrada en el ciudadano, intermodalidad efectiva, uso intensivo del dato y la inteligencia artificial, y servicios más flexibles y a demanda, especialmente en zonas que requieren una cohesión territorial más fuerte.
El desafío no es menor, pero el sector está preparado. Eso sí, como concluye Ramon Palau, “para avanzar, necesitamos visión estructural, colaboración y reglas de juego claras”.




