Metros, autobuses, trenes y vuelos nacionales quedarán, por tanto exentos de las mascarillas, una decisión adoptada en consonancia con lo que también está marcando la Unión Europea, que no exigirá el uso de máscaras en los aeropuertos y aviones a partir de la próxima semana.
Sin embargo, en España no se esperan cambios al respecto, por lo menos en el corto plazo. Ante el anuncio de nuestro país vecino, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha declarado que retirar la mascarilla en vuelos y transporte público queda descartado, por lo que seguirá estando permitido ir sin mascarilla en los andenes y accesos al transporte público, pero no en su interior.
Corrientes contrarias
La legislación gala refleja lo que, previamente, se ha decidido en otros países de nuestro entorno. Por ejemplo, en Gran Bretaña donde desde enero se ha vuelto a la normalidad prepandemia. Fue el pionero en tomar unas acciones que Noruega, Dinamarca y Suecia copieraon con rapidez, dejando la obligatoriedad de las mascarillas solo en centros sanitarios y hospitales.
Irlanda también decidió el pasado febrero pasar de la obligación a la recomendación (manteniendo, eso si, los espacios sanitarios como obligatorios). Y entre los países que ya han eliminado la mascarilla podemos mencionar a Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Finlandia, Hungría, Islandia, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Eslovenia.
En cambio, Bélgica, Letonia, Lituania, Montenegro, Portugal, España y Suiza son los estados europeos donde la obligatoriedad sigue vigente en estos momentos.





