Al crecimiento económico, la producción industrial y la fabricación, el comportamiento del consumidor y una limitación de la capacidad disponible se suman como elementos que tendrán una clara incidencia en el desarrollo del mercado de vehículos industriales en el año 2023, los siguientes:
- Escasez de conductores
Se prevé que la escasez se agrave mucho en 2026, con un efecto multiplicador de hasta siete en el caso de Francia. Entre los principales países europeos (Francia, España, Alemania, Rumanía, Polonia y Dinamarca), la demanda de conductores siguió aumentando (+44%) entre enero y septiembre de 2022. Cada trimestre, al menos 6.000 nuevos puestos se están abriendo. Se espera que la demanda siga aumentando un 10% cada año durante los próximos cinco años.
La invasión rusa de Ucrania está agravando aún más el problema y restringe la oferta de camioneros en Alemania, donde los inmigrantes representan el 24% de la mano de obra de conductores, ya que los hombres ucranianos volvieron a casa para acudir al frente.
Por último, la amenaza potencial de un nuevo brote de Covid-19 en el invierno también podría hacer que la escasez de conductores empeore en 2023. La amenaza de altas bajas por enfermedad será una carga adicional para el Sector del transporte de mercancías por carretera.
Se prevé que más de la mitad de los puestos de conductores de camiones queden sin cubrir durante los próximos cinco años, si la situación no cambia. En un lustro, alrededor del 30% de los camioneros que actualmente tienen más de 55 años se habrán jubilado, lo que representa una tercera parte de las vacantes que hay que cubrir.
- Coste del combustible y aumento de las tarifas
El coste del combustible, la inflación y la escasez de conductores presionarán al alza los costes y las tarifas del transporte por carretera. La subida de los precios del gasóleo parece haber llegado a su fin (por ahora). Los datos más recientes muestran que en la UE, los precios medios semanales del gasóleo en el tercer trimestre de 2022 han descendido un 1,7% en términos intertrimestrales.
Esto representa, como mínimo, una estabilización de los precios, aunque el impulso al final del trimestre parece dirigirse a la baja.
A pesar de ello, las perspectivas de los precios del gasóleo en Europa siguen siendo muy inciertas. Ante las recientes escaladas por culpa de la guerra, la UE está dispuesta a responder con una prohibición de las importaciones de crudo ruso. La política prohibirá que los barriles de petróleo entren directamente en el continente, mientras que el mercado mundial sólo podrá comercializar y refinar el petróleo ruso para su venta en Europa si se cumplen las estrictas normas de seguridad y si se aplican exigentes topes al precio del crudo en su compra.
Según la Comisión Europea, en 2020, el 29% del crudo extracomunitario procedía de Rusia, por lo que la decisión de aceptar o no estos topes de precios tendrá un gran impacto en el suministro de gasóleo en Europa. Rusia ha mantenido hasta ahora que se negará a cumplir el tope, y en este caso, el suministro de gasóleo a Europa se verá gravemente afectado. Es probable que esto suponga una importante presión al alza de los precios a partir de diciembre, cuando está previsto que comiencen las restricciones.
Aunque la oferta sigue siendo escasa y se espera que se reduzca, esto no significa necesariamente que el precio del gasóleo vaya a subir de forma inevitable. Por otro lado, se espera que el entorno económico en declive en toda Europa reduzca la demanda agregada de petróleo y, en consecuencia, presione a la baja el precio del gasóleo.
El modo en que estas fuerzas se equilibren finalmente se reflejará en los precios del gasóleo, y estos movimientos no sólo revelarán el devenir de la economía, sino que también tendrán importantes consecuencias para el futuro del transporte de mercancías por carretera en Europa.
El Paquete de Movilidad de la UE, que entró en vigor a principios de año, y la escasez de conductores, agravada por la guerra, han contribuido a aumentar los costes de conductores, a reducir la capacidad disponible y a incrementar las tarifas de transporte por carretera en la mayoría de las regiones.
- Conclusión
Por todo ello, y teniendo en cuenta la incertidumbre económica, es difícil hacer previsiones fiables para los próximos años, por lo que las perspectivas del mercado europeo de transporte de mercancías por carretera dependerán del resultado de varios factores, ahora imprevisibles.
Pero los participantes establecidos en el mercado del transporte de mercancías por carretera ya están advirtiendo de una desaceleración del mercado. Waberer’s, por ejemplo, ha reconocido recientemente un descenso de la demanda de servicios de transporte por carretera en el segundo semestre de 2022, en particular de los minoristas, y prevé que esta tendencia continúe.
En su comunicado del tercer trimestre de 2022, DSV también declaró que la desaceleración económica está afectando a su negocio de transporte de mercancías por carretera, principalmente en las actividades relacionadas con el comercio minorista y el comercio electrónico, y espera que los mercados sigan viéndose afectados negativamente por la desaceleración de la economía.




