La investigación revela que el 45% de las organizaciones de E&U invierten en I+D relacionada con el hidrógeno, y que una parte importante de dichas organizaciones están desarrollando infraestructuras para apoyar la producción de hidrógeno bajo en carbono.
BP, por ejemplo, ha destinado 36.000 millones de dólares en la región australiana de Pilbara, en Australia Occidental, para instalar 26 GW de parques solares y eólicos. A plena capacidad, producirá alrededor de 1,6 MMt de hidrógeno o 9 MMt de amoníaco verde al año.
Air Products, junto con la empresa energética mundial AES Corporation, planea construir una planta de hidrógeno con bajas emisiones de carbono de 4.000 millones de dólares en Texas, la mayor de este tipo en EE.UU, con capacidad para producir 200 Mt de hidrógeno al día, así como 1,4 GW de generación de energía eólica y solar.
Almacenamiento
El hidrógeno debe almacenarse a alta presión o a baja temperatura, lo que es costoso y técnicamente difícil. La investigación revela que, de las organizaciones de E&U que invierten en tecnologías de almacenamiento:
– Cuatro de cada 10 (41%) prefieren el hidrógeno gaseoso comprimido como modo de almacenamiento.
Desde Howden, líder mundial en soluciones de compresión de hidrógeno, se indica que «hay tres grandes áreas tecnológicas que son fundamentales para la reducción de costes del hidrógeno: la generación de energía, los electrolizadores y la compresión. Somos especialistas en desarrollar soluciones de compresión muy innovadoras para nuestros clientes, centradas en optimizar la disponibilidad y fiabilidad, lo que realmente demandan las operaciones de nuestros clientes».




